La eliminación de Portugal del Mundial, tras la derrota frente a España, va ganando cada vez más polémica. Declaraciones de varios jugadores dejan claro que su relación con el seleccionador Carlos Queiroz ha dejado mucho que desear y el capitán, Cristiano Ronaldo, se está llevando palos por todos lados. Fue precisamente el jugador del Real Madrid quien calentó el ambiente en Sudáfrica. A su paso por la zona mixta después de caer ante la Roja, cuando los periodistas le preguntaron por las razones de la derrota, respondió secamente: «Pregunten a Queiroz». Poco antes, Deco dijo que el ambiente en la selección era bueno «entre jugadores», dejando al técnico de lado. Y Hugo Almeida, por su parte, a quien Queiroz sustituyó porque «estaba agotado», se mostró muy molesto y dejó claro que «no estaba cansado».
En pocos minutos el revuelo fue tal en Portugal que el propio Cristiano Ronaldo emitió un comunicado horas después en su página web para pedir que no se mal interpretasen sus palabras. Vino a matizar que como el entrenador estaba hablando en rueda de Prensa, simplemente pidió a los medios que se dirigiesen a él. La estrella portuguesa reconoció sentirse «destrozado» con la eliminación.
Pero su justificación no ha servido de mucho porque lo que no tiene explicación es que el capitán de la selección no dé la cara por su grupo. No sólo los medios y los aficionados le han criticado; también lo han hecho jugadores históricos de Portugal al cuestionar su lugar en el equipo. Figo, quien más partidos ha llevado el brazalete de capitán de Portugal, dijo ayer que no le preocupa lo que haga Ronaldo, pero sí «la imagen de la selección nacional». A su entender, un capitán, «independientemente del éxito o fracaso, debe defender siempre al grupo. Sobre todo en los momentos más difíciles debe siempre dar la cara por el grupo». También el mítico jugador nacional Antonio Simões, que acompañó a la selección, arremetió contra Ronaldo al afirmar que «un capitán tiene mayores responsabilidades y lo que dice debe estar a la altura del estatuto que posee».
La conferencia de ayer de Carlos Queiroz se centró en las palabras de Ronaldo. El seleccionador intentó evitar crear más polémica, pero también dejó sus recados. «Si el tamaño de la camiseta fuese demasiado pequeña para el cuerpo de algún jugador, no debe estar aquí». Es momento de reflexionar sobre la exhibición de Portugal y sobre el futuro. El seleccionador tiene dos años más de contrato con la federación lusa, pero tal y como están los ánimos no extrañaría su salida.