«Pero yo tengo una casa de tres dormitorios y no quiero que me den una sólo de dos», gritaba desde el fondo del teatro del centro cívico de la zona este un vecino de la barriada del 29 de Octubre, convocado, como el resto de residentes, para participar en un coloquio con la concejala de Urbanismo, Cristina Vidal, sobre el proyecto que prevé el derribo y posterior reconstrucción de esta barriada de 95 bloques y 570 viviendas ubicada en el este de la ciudad. Las inquietudes de algunos vecinos -«yo acabo de arreglar las humedades, tengo la casa estupenda y no tengo por qué cambiar»- contrastaban con el deseo de otros, que reclamaban el inicio de las obras cuanto antes.
Sea como sea, la concejala anunció que a finales de este mes, Urbanismo abrirá una oficina informativa en el número 13 de la calle Tórtola donde técnicos y expertos jurídicos «informarán a los vecinos sobre todas las dudas que tengan». La edil invitó «a todos los vecinos a contar su caso en esta oficina, para hacernos una idea de las necesidades reales de cada uno de ustedes».
Allí, aseguraron, se resolverán las dudas puntuales de los residentes de este polígono residencial, aunque algunas preguntas ya se resolvieron ayer. Por ejemplo, el Consistorio aseguró que la operación supondrá «coste cero» para los vecinos, que no tendrán que aportar un euro por recibir una nueva casa con los mismos metros cuadrados. «Sí se pagará más, lo fijado para una vivienda oficial, si se opta por más metros cuadrados, una plaza de garaje o trastero. No les oculto que pagarán más de comunidad, porque habrá que mantener el ascensor que ahora no tienen, pero buena parte de ese dinero se lo ahorrarán en calefacción, pues las viviendas estarán mejor aisladas», explicaron los responsables municipales.
Las obras se realizarán en dos fases. En la primera se derribarán 294 viviendas. Esos vecinos serán alojados temporalmente (se habla de tres años) -y sin coste alguno, remarcaron en el Consistorio- en pisos ubicados en otros barrios, «con la posibilidad de que en esa oficina se manifieste el deseo de dónde residir durante ese tiempo», comentó Vidal, quien aseguró que no se garantiza, pero se intentará que se mantengan plazas en colegios o centros de salud.
La concejala manifestó que «no hemos recibido noticia de que el Ministerio y la Junta no vayan a subvencionar» este proyecto, cuyo coste alcanza los 82 millones.