Con el objetivo de contribuir al conocimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio por parte de los alumnos de las universidades públicas de Castilla y León (Burgos, León, Salamanca y Valladolid), nació en nortecastilla.es el concurso Asignatura Milenio. Desde el principio, las Cortes han apoyado este proyecto, que ya cumple su segunda edición.
-¿Qué le parece el proyecto ganador de la primera fase del concurso Asignatura Milenio?
-Es un esfuerzo enorme de creatividad y sensibilidad. Demuestra que los jóvenes están en primera línea de lucha contra problemas como éste, la mortalidad infantil. Me ha parecido un trabajo muy bueno, que se podría poner en práctica, pero también he visto otros de gran calidad. Todos tienen muchísimo fondo, están muy trabajados. Lo importante es que ha habido una participación muy grande.
-¿Cómo animaría a los estudiantes a participar en el concurso?
-En ellos está el futuro. Les diría que a través de las nuevas tecnologías es posible cambiar el mundo. Los grandes proyectos que han transformado la realidad del mundo a veces han salido de un garaje creados por gente joven. Este tipo de proyectos como Asignatura Milenio, que acerca las causas solidarias del planeta a los universitarios, se puede convertir perfectamente en realidad. Algunos trabajos del concurso pueden llevarse a cabo perfectamente.
-En esta edición participan por primera vez estudiantes de todas las universidades públicas de Castilla y León. ¿Qué influencia cree que puede tener el concurso en la comunidad juvenil de la región?
-Espero que tenga una gran influencia. Me pareció emocionante ver a todos los rectores aquí en el Parlamento apostando por Asignatura Milenio. Los objetivos que perseguimos con el concurso se han enriquecido muchísimo este año con la entrada de todas las universidades públicas de la región. Pienso que para los más jóvenes ha sido un incentivo ver los premios de otros concursantes que han conseguido sacar adelante sus proyectos. Estamos haciendo mucho para educar a los jóvenes en valores y en principios para que se sientan una sinergia entre unos y otros.
-¿Qué objetivo del milenio le parece más urgente?
-Creo que erradicar la pobreza extrema y el hambre. Conseguir que se reduzca a la mitad entre 1990 y el año 2015 la proporción de personas que sufren hambre todavía sigue siendo un reto para todos y para conseguirlo debemos mentalizarnos. En España estamos viviendo un momento muy difícil que afecta a todos, pero ni remotamente podemos llegar a pensar lo que supone que en el mundo haya 1.200 millones de personas que viven con un dólar diario, 114 millones de niños que no acuden a la escuela (la mayoría niñas) o que existan 11 millones de menores de cinco años que pierden la vida. Hay mucho por hacer. Yo me apuntaría a todos los objetivos.
-¿Cómo se puede conseguir?
-Querer mejorar el mundo nos hace mejores a nosotros mismos. La clave está en hacer todo como la primera vez, como cuando éramos jóvenes, volver a ilusionarnos y pensar que aunque sea muy poco lo que cada uno de nosotros puede hacer se puede cambiar perfectamente la realidad del planeta. No debemos perder esa ilusión nunca.
-¿De qué forma las Cortes están involucradas en proyectos de solidaridad y cooperación al desarrollo?
-Este Parlamento es una casa abierta, aquí participan todas las formas de pensar en democracia. Se hacen proyectos legislativos para mejorar la calidad de vida de las personas que viven en Castilla y León. Aquí debatimos con ideas, exponemos las razones y votamos. Esta forma tan sencilla de resolver los problemas se opone a la violencia. En nuestra medida también estamos ayudando a solventar los problemas de mucha gente que vive en nuestra comunidad autónoma y se encuentra sumida en la pobreza. No hay que irse muy lejos para saber que en nuestra comunidad todavía hay zonas con necesidades, aún falta mucho que hacer por la igualdad o por conseguir estándares de calidad superiores en la educación, etcétera.