Miguel Ángel Aragón es profesor de Física y Química, da clases de diversificación en el instituto Galileo y es, además, el responsable de la página web del barrio, el espacio cibernético en el que se unen las voces y las actividades de una veintena de colectivos agrupados en Red Pajarillos, uno de los movimientos vecinales más potentes de la ciudad, una plataforma que reúne a asociaciones de padres de alumnos, colectivos vecinales, juveniles y de mujeres, ONG y grupos culturales y de scouts. Un rico entramado social que posee balsa en Internet, una barca para navegar por el ciberespacio que tiene a Miguel Ángel como comandante.
«Cuando en noviembre del 2002 las asociaciones nos reunimos en esta red, vimos la necesidad de crear una página web como instrumento para estar en contacto y dar a conocer nuestras actividades». Desde entonces, se han subido cientos de fotografías y noticias sobre las convocatorias, las historias o los vecinos de uno de los barrios más poblados de la capital. «Además, abrimos un espacio a los escritos, a la cultura y a la creatividad de la gente del barrio. Hay por ejemplo integrantes de la escuela de educación de adultos, o de la asociación de padres y madres del Galileo que nos mandan sus escritos», recuerda Miguel Ángel, quien se encarga de coordinar y subir a la web la información suministrada por los corresponsales de cada una de las asociaciones. «Hay algunas que colaboran más que otras. Por ejemplo, son muy activos desde Secretariado Gitano, pero me gustaría que hubiera una implicación más constante por parte de la gente; por ejemplo, de los músicos del barrio», añade. La web (www.redpajarillos.org, alojada en el servidor del instituto Galileo) ha acumulado en todos estos años más de 150.000 visitas, con auténticos éxitos en algunas páginas. «Lo más visitado ha sido una reseña sobre una boda gitana celebrada en el barrio, y también tienen mucho tirón los temas relacionados con la salud y la convivencia social», explica Miguel Ángel.
Solidez
Este tipo de webs, asegura, son vitales para fomentar la relación entre los diferentes colectivos, toda vez que «el movimiento asociativo, ahora mismo, está bastante parado. Por eso es mucho más sólido trabajar en red. Tiene una ventaja y es que nos podemos animar unos a otros. No es lo mismo tener a tres personas en cuatro asociaciones diferentes y sin relación que ocho que, aunque sean menos, trabajan conectadas. Si no nos hubiéramos constituido en red, seguramente muchas asociaciones de este barrio habrían desaparecido».