«No vamos a permitir que haya una sola chabola más en Segovia», afirmó ayer el alcalde, Pedro Arahuetes, al anunciar que la Junta de Gobierno Local ha aprobado un gasto de 36.000 euros para acometer «una de las últimas actuaciones en materia de realojo», en concreto para derribar tres chabolas y seis infraviviendas en el Tejerín y otras cuatro en la calle Carretera de Madrona, detrás de la Comisaría de Policía. Con estas actuaciones, quedarán pendientes de ser realojadas las familias gitanas que viven en las cinco casas prefabricadas de Carretera de Madrona y las tres de El Tejerín, que se mantendrán temporalmente hasta su futuro derribo. Arahuetes aseguró que el Ayuntamiento «va a intentar que en un año esté completamente erradicado de la ciudad el chabolismo».
El programa de realojo lo lleva a cabo la Concejalía de Servicios Sociales en estrecha colaboración con la Fundación del Secretariado Gitano y con los patriarcas desde hace siete años. Arahuetes destacó que cuando se puso en marcha la iniciativa había 40 infraviviendas en distintos puntos de la ciudad donde vivían familias gitanas. «Actualmente quedan ocho, lo que quiere decir que han desaparecido 32. Además, tenemos el compromiso firme de que estas ocho estén todas derribadas en un año, y todas las familias realojadas», declaró.
Arahuetes destacó que el trabajo se ha ido realizando «de forma callada y efectiva» y está siendo muy satisfactorio. En la actualidad, el Ayuntamiento tiene censadas a todas las personas que habitan en estas áreas chabolistas y el trabajo para que dejen de vivir allí dentro de un año está muy adelantado, pues se ha anticipado a las previsiones que tenían los responsables municipales hace cuatro años, cuando firmaron con la Consejería de Fomento el convenio para el tratamiento de problemas especiales de vivienda, con un montante de 720.000 euros cofinanciado por las dos administraciones.
En aquel momento, en octubre del 2006, el alcalde era cauteloso y declaró que «los planes de realojo son largos y no será fácil que antes de ocho o diez años se dé una solución completa al problema de la infravivienda». El programa formaba parte del Plan de Acciones para la Inclusión Social y consistía entonces en realojar a las 145 personas de las 33 familias que vivían en el Tejerín y la prolongación de la calle Carretera de Madrona.
Adelanto
Como se deduce de los datos aportados ayer por el alcalde, la erradicación de la infravivienda chabolista se ha anticipado varios años a las previsiones, incluso a las más recientes, pues hace justamente un año -cuando el Ayuntamiento firmó un nuevo convenio con la Fundación del Secretariado Gitano para mejorar las condiciones de vida y de convivencia de las familias de esta etnia- el objetivo era que toda la población gitana de Segovia dispusiera de una vivienda digna antes de tres años.