El viceconsejero de Educación de la Junta de Castilla y León, Fernando Sánchez-Pascuala, concluyó ayer, en el IES Diego de Praves de Valladolid, las visitas programadas por todas las capitales de la comunidad para difundir la Formación Profesional con el fin de explicar a los jóvenes que acaban la ESO o el Bachillerato «cuál es la opción más adecuada a la hora de continuar los estudios en función de la propia orientación vocacional que uno tenga y el futuro que pueden encontrar al concluirlos».
Según puso de manifiesto, el 75% de los alumnos que estudian FP deciden, al finalizar sus ciclos formativos, intentar insertarse en el mercado laboral, mientras que el otro 25% decide continuar con sus estudios. De ese 75%, más del 82% de los alumnos encuentran un trabajo y tienen un contrato de forma inmediata, y el 95% de ellos lo hacen en empresas de Castilla y León, por lo que, según Sánchez-Pascuala, la FP «no sólo ayuda a fijar población, sino que lo que aprenden en el sistema educativo revierte en las compañías de la región».
Para el viceconsejero, la Formación Profesional ofrece actualmente «unas perspectivas de carácter laboral muy interesante» ya que «la crisis está lacerando más a los jóvenes que no tienen ningún tipo de cualificación profesional ni titulación ya que, de hecho, son los jóvenes entre 18 y 26 años los ciudadanos que más están sufriendo el paro. «Muchos de estos chavales han descubierto que tiene que recualificarse y aprender un oficio y el desempeño de una profesión de manera adecuada, y están retornando al sistema educativo», dijo el viceconsejero, quien destacó que este año se ha producido un incremento de alumnos en la Formación Profesional «un poco inesperado», de 4.400 en Castilla y León, «es decir, que han ingresado nuevamente en la FP porque ellos mismos se han dado cuenta de que necesitan esa cualificación».
En Valladolid existen actualmente 7.760 alumnos de Formación Profesional, con un crecimiento de más de 500 con respecto al curso anterior, «lo que evidencia que la crisis está impactando en el sistema educativo». Según Sánchez-Pascuala, este último curso han accedido más alumnos a la FP que a la Universidad lo que, a su juicio, responde a un «modelo ordenado y civilizado», aunque hay que seguir apostando en España por este modelo y avanzar, ya que mientras en el resto de Europa el 62% de los alumnos optan por la FP , en nuestro país este porcentaje se mantiene en el 42%.
La Consejería de Educación quiere dejar claro a los estudiantes que la Formación Profesional «no es la del alumno menos brillante, sino que es una opción de carácter vocacional y pragmático», que permite al alumno «afrontar un trabajo de calidad». A su juicio, se trata de un itinerario académico de éxito, muy exigente, que no tiene límite en la preparación, pero cuenta con una ventaja, que su inserción laboral es más alta que en la Universidad, «y por eso queremos que los orientadores escolares asesoren a los jóvenes, porque es muy posible que la FP sea una salida de éxito y de futuro».