Una situación poco clara y complicada. Así se puede definir la posición en la que queda el Ayuntamiento de Aldeamayor de San Martín después de que el actual alcalde de Unidad Regionalista, José Luis Sanz Ferrero, decidiera este martes el cese en todos sus cargos y responsabilidades de los cuatro concejales del Partido Popular para pasar a gobernar en minoría con tres ediles.
Una circunstancia que no se esperaba puesto que URCyL y PP alcanzaron un acuerdo el pasado 29 de enero para que Sanz ostentara la alcaldía. Algo que se consiguió después de que se limaran las diferencias que a punto estuvieron de romper el consenso entre los dos grupos que arrebataron el bastón de mando al socialista Bernardo Sanz Manso, en septiembre del 2007, a través de una moción de censura.
Por eso la situación se calificó como «inesperada», según el portavoz del PP, Juan José Villalba, quien declaró «no saber» las razones de la decisión del regidor, aunque aseveró que «en vez de hablar las cosas e intentar llegar a un acuerdo, la testosterona ha podido más que la cabeza». Y es que el cese se comunicó a través de un decreto de alcaldía en el que la decisión se cimentó en el voto en contra de los populares a los presupuestos del 2010, algo que se ha considerado como «una falta expresa de apoyo político».
El vicepresidente de comunicación del PP, Jesús Pérez Galván, confió en que el alcalde repensara su decisión porque «estamos dispuestos a mantener el pacto para trabajar por este municipio».
En declaraciones a Europa Press, el alcalde Sanz Ferrero lamentó que el Grupo Popular se abstuviera en la votación del pasado lunes sobre los presupuestos municipales de 2010, que no habrían salido adelante de no ser porque el PSOE también abogó por la abstención. Por ello, el primer edil consideró que el PP incumplió uno de los aspectos principales del pacto de gobierno.
Según el primer edil, la negociación sobre los presupuestos se había producido durante el último «mes y medio» entre URCL y el PP y, de hecho, apuntó que consideraba que los populares estaban de acuerdo con las cuentas que se presentaron el lunes debido a que se habían tenido en cuenta sus aportaciones.
A partir de ahora, los regionalistas quedan en minoría con sus tres concejales, frente a los cuatro del PP y los cuatro del PSOE. La misma situación que pasó Villalba hace seis meses «en la que me cayó lo que no está en los cielos y se me acusaba precisamente de gobernar sin mayoría, por lo que ahora supongo que habrá que defender los mismos postulados».
O incluso más, porque el portavoz socialista, Bernardo Sanz, pidió a través de una nota de prensa la «dimisión del alcalde» y abogó por «dejar gobernar al PSOE, que fue la lista más votada, durante el tiempo que queda de legislatura».
Es más, desde su formación la situación no ha sido tan sorprendente porque «el pacto nació forzado desde los dirigentes provinciales del PP, Ramiro Ruiz Medrano y Jesús García Galván, que amenazaron a sus concejales con la expulsión del partido si no apoyaban a José Luis Sanz para la alcaldía».
Sanz Ferrero explicó sin embargo que actualmente «la salida que queda» es la de apostar por el «consenso» con el PP y el PSOE para sacar adelante las materias necesarias para el buen funcionamiento del municipio.