El miércoles, en el Camp Nou, los más morbosos ya pedían al Lyon por aquello de liquidar al verdugo del Madrid y dejar más en evidencia al eterno rival. El equipo francés, además, ya cayó en octavos de final de la pasada edición ante el Barça, aunque no es el único con una cuenta pendiente con los de Guardiola. También en la Liga de campeones 2008-09 el Barça eliminó al Bayern en cuartos y superó al Manchester United en la final de Roma. Y en la liguilla de la presente edición fulminó al Inter de Mourinho y Eto'o en el Camp Nou. Y conociendo al técnico portugués y al delantero camerunés, seguro que están esperando la oportunidad de la venganza. Incluso el Arsenal, liderado por el deseado Cesc Fàbregas, le tiene ganas al Barça desde la final de 2006 en París.
Si se trata de evitar a rivales que salgan híper motivados por rencillas del pasado, al conjunto azulgrana sólo le quedan 'limpios de rencor' el Girondins de Burdeos, con el ex defensa azulgrana Laurent Blanc de entrenador, y el CSKA Moscú. Seguro que Guardiola, Puyol e Iniesta firmarían enfrentarse a franceses o rusos y que el sorteo cruzara a los cuatro huesos para que se eliminaran entre ellos. Eso sí sería poner una alfombra camino de la final del Bernabéu, aunque el año pasado el sorteo no fue favorable (Bayern, en cuartos y Chelsea, en semifinales) y el Barça salió igualmente victorioso. Con Messi en estado de gracia y el equipo recuperando su mejor nivel, el único 'coco' en el bombo es el hexacampeón de 2009.
Con hasta seis países representados en el sorteo de este viernes en Nyón (Suiza), los cuartos de final de la Liga de Campeones se presentan más abiertos que nunca desde que la competición se amplió a 32 equipos en la temporada 1999-2000, aquella de la histórica final en la que el Real Madrid apabulló al Valencia en el Estadio de Francia en Saint Denis.
Real Madrid y Chelsea comprobaron una vez más que el fútbol no es sólo talonario. Sin ellos, la hegemonía de ambas Ligas pierde fuerza. En realidad, el retroceso de los clubes españoles es una tendencia que viene de atrás. El Barça ya fue el único superviviente español en 2008, igual que el Valencia un año antes.
Año negro
Y en 2005, el año negro, no hubo ninguno. Lejos quedan aquellos maravillosos años de la verdadera Liga de las estrellas, cuando eran tres los representantes hispanos que habitualmente se jugaban los cuartos. Ocurrió de forma consecutiva entre 2000 y 2003, ejercicios que coincidieron con el gran Deportivo de Irureta y el mejor Valencia de su historia, que alcanzó dos finales consecutivas. Entonces, el Madrid no fallaba. También se ha notado la caída del Villarreal, que se metió en la gran elite el año pasado.
Aunque el Manchester United y el Arsenal mantienen el orgullo inglés, nada que ver lo de este curso con lo que ocurrió en los dos últimos, cuando Liverpool y Chelsea tampoco fallaron en unas eliminatorias de marcado acento británico. Sobresaliente el caso de los franceses.
Girondins de Burdeos y Olympique de Lyon igualan el récord que el Mónaco y los del Ródano consiguieron en 2004 y se desquitan del fracaso precedente. Los italianos fallaron el año pasado pero esta vez disfrutan con el Inter de Mourinho, el Bayern Múnich mantiene el prestigio alemán y el CSKA se convierte en el primer ruso que llega tan alto desde el Spartak de Moscú de hace 14 campañas.