La capital registra un delito cada dos horas y algunos más, hasta quince diarios, pequeños hurtos. Son los datos del balance de delincuencia relativos al 2009, un año en el que se produjeron 4.344 delitos en la ciudad y la friolera de 5.089 hurtos y faltas menores. La crisis, sin embargo, no supuso un repunte de los robos y los índices de delincuencia, al contrario, descendieron ligeramente (0,41%), según informó ayer el subdelegado del Gobierno, Cecilio Vadillo.
El perfil de los autores sigue siendo el mismo, es decir, que no se están incorporando nuevos delincuentes acuciados por las necesidades económicas, aunque sí experimentaron un espectacular aumento los robos con fuerza en viviendas, sobre todo en octubre, a costa de bandas organizadas procedentes, casi siempre, de Madrid. Nada menos que 243 asaltos en viviendas acumularon los ladrones frente a las 160 del año anterior. La Policía Nacional llegó a realizar a finales de año un despliegue sin precedentes que consiguió, al menos, cortar de raíz la oleada de robos.
Fue el aumento más preocupante, pero anecdótico, en comparación con los acusados descensos de los robos en el interior de vehículos (de 380 en el 2008 a 214 en el 2009)o de los asaltos a bares, negocios y naves en los polígonos (-20%).
Los delitos, sin embargo, sí crecieron en el resto de la provincia, al margen de la capital, al pasar de 2.770 a 2.820, espoleados por las oleadas de robos de cobre registradas a lo largo y ancho de Valladolid y, en parte, por las infracciones contra la seguridad vial en carretera.
Los agentes, tanto nacionales como de la Guardia Civil, incrementaron durante el 2009 su volumen de detenciones y lograron llevar ante el juez a 1.840 sospechosos (944 en al capital y 896 en el resto de municipios de la provincia). Y todo gracias «a su esfuerzo», según destacó ayer el subdelegado, y a los incrementos de plantilla experimentados en sendos cuerpos durante los últimos años. El Cuerpo Nacional de Policía cuenta ya con 847 agentes (801 en la ciudad y otros 46 en Medina del Campo) mientras la Benemérita alcanza los 804 efectivos, según indicó Vadillo. Entre unos y otros lograron cinco arrestos diarios.
La única consecuencia, en apariencia, de las dificultades económicas se tradujo, eso sí, en un aumento de los hurtos y pequeñas faltas. Los primeros, que alcanzan la categoría de delito por la cuantía del botín, alcanzaron los 542 (504 en el 2008) y las segundas aumentaron, muy poco, hasta las 5.089, frente a las 5.079 del año anterior.
También aumentaron los delitos de venta de estupefacientes, en este caso de forma positiva, «al significar un incremento de las detenciones del 61%», matizó el subdelegado. Los agentes, sólo en la capital, llegaron a levantar 1.276 actas de aprehensión de sustancias estupefacientes, es decir, una media diaria superior a las tres dosis incautadas.
Capítulo aparte merece el apartado de violencia sobre la mujer. Las denuncias de las víctimas aumentaron en el conjunto de la provincia hasta el 13,60% (de 491 a 558) mientras que los agentes de los dos grupos especializados realizaron hasta 1.334 informes de valoración de riesgo real sobre las agredidas y tramitaron 601 órdenes de protección. La mayoría de estas últimas (463) se hicieron en la ciudad. En ella se produjeron el pasado año dos homicidios vinculados a la violencia doméstica (parricidios). Los presuntos autores, un hombre y una mujer, acusados respectivamente de arrojar a su padre por una ventana en Dos de Mayo y de asfixiar a su madre en Puente Colgante, fueron detenidos. Otros dos hombre murieron acuchillados. Un autor, el del crimen del hostelero del bar Inicial en la avenida de Segovia, continúa sin identificar.