Un total de 1.087 discapacitados han hecho uso del tramo accesible de la muralla de Ávila desde su apertura en febrero del año pasado. El mes con más visitantes fue el de junio, que superó las 800 visitas, seguido de mayo y agosto (66 y 92, respectivamente). En cambio, enero del presente año, con sólo dos usuarios, y febrero del 2009, con cinco, fueron los meses en los que menos discapacitados accedieron a la muralla por los tramos indicados.
Se trata de un tramo visitable del adarve entre los Arcos del Carmen y el Puente, que incluye un elevador y una rampa para permitir el acceso de personas con discapacidad física. Este recorrido, de 508 metros de longitud, incluye un tramo de que permite a cualquier persona con discapacidad subir a doce metros de altura en el lienzo oeste de la muralla.
A este trecho se suman dos puntos de información turística accesibles, equipados con maquetas tiflológicas hechas en bronce (adaptadas para el uso de personas ciegas) situadas en las puertas del Alcázar y del Rastro de dicho monumento. Con el lema 'Patrimonio accesible, patrimonio para todos', el acceso, pionero en una infraestructura de estas características, fue presentado el día de la Solidaridad de las Ciudades Patrimonio de la Humanidad.
La puesta en marcha de la iniciativa se llevó a cabo gracias a la colaboración entre el Ayuntamiento de Ávila y el Gobierno de España, con una inversión de 1,25 millones de euros, sufragada al 75% por el Ministerio de Fomento y el 25% por el Consistorio abulense.
Destino accesible
Desde el Ayuntamiento aseguran que «estos datos permiten pensar que la ciudad de Ávila se está convirtiendo en un destino accesible, elegido por personas con necesidades especiales y sus acompañantes, tanto a nivel de grupo como individual, ya que a menudo nos piden información por teléfono o mediante correo electrónico sobre el destino, la oferta y las posibilidades de la ciudad».
Por su parte, el alcalde, Miguel Ángel García Nieto, afirmó durante la inauguración del nuevo tramo que «Ávila siempre ha estado comprometida con las personas discapacitadas y apuesta por la accesibilidad universal», y añadió que «hoy, una muralla que fue concebida como cinturón defensivo, derrumba esas barreras y se torna en accesible para todo el mundo».
Entre las primeras personas con discapacidad física que accedieron por primera vez al adarve de la muralla se encontraba la directora del Servicio de Asuntos Sociales de la Universidad de Salamanca, Maribel Campos, quien manifestó la «tremenda ilusión de poder disfrutar de las vistas de la ciudad hacia fuera y desde esta altura».
El proyecto contó con la colaboración de la Fundación ONCE.
En total son 1.600 metros del adarve de la muralla de Ávila los peatonales, entre el palacio del Obispado y el Arco del Puente, con cuatro zonas de acceso. Quedan pendientes otros 948 metros hasta completar los 2.548 que tiene de perímetro el monumento.