Francisco Moza Zapatero clausuró en Zamora el I Congreso Regional de Enfermería en Cuidados Paliativos con el compromiso de que las conclusiones de este foro serán tenidas en cuenta por el Ministerio de Sanidad y Política Social, que se ha impuesto la prioridad este año de avanzar en «la conexión real» entre la Ley de Dependencia y el sistema nacional de salud. Al fin y al cabo, indicó, las 521.000 personas que actualmente reciben atención a través de la Ley son también pacientes potenciales. De guante blanco, el secretario de Estado de Política Social declinó establecer un ránking de las comunidades autónomas que mejor o peor aplican la Ley de Dependencia y les reconoció a todas «el esfuerzo». La maquinaria, subrayó, aún se está engrasando.
-Desde la Junta de Castilla y León se echa en cara a la Administración central que, respecto de la aplicación de la Ley de Dependencia, no cumple sus compromisos en materia de financiación.
-La Administración General del Estado ha incrementado este año el presupuesto de Dependencia en un 35%. Además de eso, el año pasado gastamos 2.500 millones de euros. Sólo en Castilla y León se ha multiplicado por tres la asignación que se dio desde la Administración General del Estado en el año 2009 con respecto al 2008. Fueron más de 151 millones de euros los que se transfirieron el año pasado a Castilla y León, que estoy seguro que esta comunidad complementó con la parte que le corresponde. Esta es una Ley que, sin lugar a dudas, requiere un esfuerzo inversor importante y lo estamos haciendo todos, tanto la Administración General del Estado como las comunidades autónomas, con plena lealtad institucional.
-¿Cómo evalúa la aplicación de la Ley en Castilla y León respecto de otras comunidades autónomas?
-Yo creo que todas las comunidades autónomas están haciendo un gran esfuerzo. Ya hay 521.000 personas que en estos momentos están recibiendo la prestación. Pero es cierto que en todos los sitios, tenemos que hacer un esfuerzo renovado este año para que todas las personas que todavía están pendientes puedan recibir la prestación lo antes posible y con la mayor calidad. Pero, como digo, todas las comunidades autónomas están haciendo un gran esfuerzo y eso se nota en que, en tan sólo un año, incrementamos el número de personas atendidas en un 131%, más del doble que el año anterior. Bueno, yo creo que eso refleja el esfuerzo que estamos haciendo todos.
Burocracia
-Sin embargo, la percepción que tiene el usuario es que la burocracia para tener acceso a estas ayudas es excesiva y lenta. Se han dado casos en que la tramitación se ha prolongado tanto que el solicitante ha fallecido sin haber podido disponer de esa prestación.
-Mire, en el último consejo territorial, hace poco más de un mes, se decidió que en todas las normativas autonómicas tenía que establecerse un plazo máximo de seis meses desde que la persona solicita la ayuda de la Dependencia hasta que, de manera efectiva, se le dice la prestación o el servicio que le corresponde. La Ley de Dependencia lleva solamente tres años de implantación y ha logrado poner a 521.000 personas un servicio o una prestación, pero también es cierto que tenemos que ser más ágiles. En cualquier caso, todos los sistemas (el educativo, el sistema de pensiones, el sistema sanitario) tardaron un tiempo en implantarse. La propia Ley decía que hasta el año 2015, pero eso no tiene que servir de excusa. Entre todos tenemos que hacer que sea más rápida la prestación. La Administración General del Estado, como digo, ha incrementado de nuevo su presupuesto para poder hacerlo, de la mano de las comunidades autónomas, y con una gran lealtad institucional estamos llegando a acuerdos para hacerlo posible, reduciendo trabas administrativas, introduciendo medidas de garantía a los ciudadanos, mejorando la formacion y todas las medidas que vamos a seguir tomando a lo largo de este año.
-El foro ha puesto de manifiesto que los cuidados paliativos no se consideran una parte fundamental del sistema de salud, sino un servicio complementario que es prácticamente inaccesible en el medio rural.
-No es un complemento, está dentro de la cartera de servicios sanitarios, con lo cual está garantizado para todos los ciudadanos independientemente de la comunidad donde se encuentren. En cualquier caso, tenemos que seguir implementando medidas en este sentido, porque al final, como se ha visto en estas jornadas, cada vez hay más población mayor, la esperanza de vida es cada vez mayor y además va a sociada con una mejora de la propia sanidad que nos lleva a que se cronifiquen ciertas enfermedades. La Administración General del Estado puso en marcha una estrategia conjunta en el año 2007 que está dotando todos los años con 15 millones de euros además de los fondos habituales para estrategias concretas de cuidados paliativos, y vamos a seguir trabajando en ello. Castilla y León está preparando una adaptación de esa estrategia a la comunidad y eso supondrá un salto cualitativo en esta comunidad. Que haya muchos enclaves rurales y pequeños dificulta la atención, y eso es algo que Castilla y León está haciendo un esfuerzo para poder cubrirlo. Esto se va a complementar con la Ley de Dependencia: el concepto sociosanitario en el cuidado paliativo tiene mucho más sentido que en ningún otro, porque esas mismas personas están siendo atendidas por profesionales o por familiares en sus viviendas gracias a la Ley de Dependencia y eso hay que coordinarlo con el sistema sanitario, porque al final es el mismo paciente y las administraciones tenemos la posibilidad de coordinar la parte social y la sanitaria para poder hacerlo mejor y eso es una prioridad para el Ministerio y para eso se está trabajando en el Libro Blanco. Al final, al ciudadano le da igual quién le atiende, sino que la asistencia que recibe sea de calidad.