El administrador diocesano de Valladolid, Félix López Zarzuelo, hará hoy público, a las 12.00 horas en la catedral, el nombramiento del abulense Ricardo Blázquez, ex obispo de Palencia y cabeza de la diócesis de Bilbao, como nuevo arzobispo de Valladolid. No obstante, a la cita no está prevista su presencia. Roma ha dado así el visto bueno a la promoción de Blázquez como arzobispo, que asumirá de esta forma la plaza que dejó vacante en Valladolid Braulio Rodríguez en abril del 2009, cuando fue promocionado al Arzobispado de Toledo. El puesto de Blázquez será previsiblemente ocupado por el obispo auxiliar de Bilbao, Mario Iceta, procedente de Álava.
La designación oficial se produce dos semanas después de que la comunicación del Vaticano se recibiera en el Ministerio de Asuntos Exteriores y en el de Justicia, que se dieron por enterados.
En junio del pasado año se inició el proceso de elección de quien será el máximo representante de la Iglesia en Valladolid con la petición de nombres a obispos o colegios de consultores por parte del nuncio de Su Santidad, y aunque normalmente existe una terna de propuestas, en esta ocasión parece que el nombre de Ricardo Blázquez fue el único que propuso la jerarquía eclesiástica española como la mejor opción para guiar a los fieles de Valladolid.
En los últimos años, su nombre ha estado en todas las quinielas de los relevos episcopales, aunque no ha sido hasta ahora, con la vacante de Valladolid, cuando se ha optado por su elección.
Blázquez, al parecer, goza de la estima del Papa, que le nombró visitador apostólico para inspeccionar a los Legionarios de Cristo en España y esclarecer las circunstancias en que se produjeron los escándalos sexuales relacionados con el fundador de la orden, el sacerdote mexicano Marcial Maciel.
El acto que se celebrará el próximo 18 de abril en la capital vallisoletana, con la beatificación del jesuita Padre Hoyos, estará ya presidido por el nuevo arzobispo. Será una ceremonia en la que se espera la participación de medio centenar de obispos y cardenales, un millar de sacerdotes y cerca de 20.000 fieles.
La llegada de Blázquez a Valladolid será bien distinta de la que tuvo en Bilbao procedente de Palencia. Su designación, en septiembre de 1995, no fue bien acogida por el PNV. No obstante, Blázquez asumió ese recibimiento con temple y se adaptó a la realidad de su nuevo destino sin enfrentamiento, dado su carácter dialogante y conciliador. De hecho, su ascenso a la cúpula de la Conferencia Episcopal Española, en el 2005, fue celebrado y no sólo en el País Vasco. Fue presidente de la misma entre el 2005 y el 2008, un trienio en el que se suavizaron las relaciones entre el Estado y la Iglesia y se fraguaron algunos acuerdos como el de la financiación. Actualmente ocupa el cargo de vicepresidente, que desempeñará hasta el 2011.
Su carrera
Ricardo Blázquez nació en la localidad abulense de Villanueva del Campillo el 13 de abril de 1942. Estudió Bachillerato en el Seminario Menor de Ávila, donde estuvo desde 1955 hasta 1960 y desde 1960 a 1967 realizó los estudios eclesiásticos en el Seminario Mayor, siendo en el último curso ordenado sacerdote, y es doctor en Teología por la Universidad Gregoriana de Roma.
Tras cursar estos estudios en Roma, regresó a su diócesis en Ávila, donde fue nombrado secretario del Instituto Teológico Abulense entre 1972 y 1976. En 1974 comenzó su carrera como cuerpo docente de la Universidad Pontificia de Salamanca, donde ejerció como profesor hasta 1988. También fue nombrado Decano de esta universidad en 1978, puesto que ocupó hasta 1981. En el año 2000 fue nombrado Gran Canciller de la Universidad Pontificia de Salamanca.
El Papa Juan Pablo II le nombró en 1988 obispo auxiliar del entonces arzobispo de Santiago de Compostela, monseñor Rouco Varela. En 1992 llegó a Palencia como obispo de esta ciudad, sustituyendo a Nicolás Castellanos. En 1995 fue nombrado obispo de Bilbao.