Son los futuros conductores de motocicletas, alumnos de entre 12 y 16 años de edad, que se enfrentarán a los riesgos del tráfico. Para concienciarles sobre ellos y sobre la conducción segura, han empezado a coger los mandos, pero, de momento, sólo virtuales, en la Escuela de Educación Vial, impulsada por el Ayuntamiento de Zamora.
El primer grupo de alumnos se ha incorporado a las clases este mes, pero hasta final de curso está previsto que participen más de medio millar de estudiantes de la ESO de los diferentes centros de la ciudad.
En esta segunda edición del programa, impartido por agentes de la Policía Municipal, se ha incorporado un simulador de conducción de motocicleta 'Riding Trainer', que aprovecha las últimas tecnologías para recrear el escenario urbano en el que se desarrolla la conducción, además de los soportes y mandos para configurar un chasis con aspecto y sensación de motocicleta.
La alcaldesa de Zamora, junto con el concejal de Seguridad Ciudadana, Francisco Javier González, y la concejala de Juventud, Mar Heleno, visitó ayer la autoescuela, que se desarrolla en las dependencias de La Alhóndiga, y destacó el objetivo del programa, «que busca algo tan importante como prevenir la siniestralidad, garantizar la seguridad de los jóvenes cuando actúan como peatones, pero también vamos creando hábitos saludables para cuando sean conductores de motocicletas».
Tal como se pudo comprobar durante el desarrollo de la clase, el sistema resulta atractivo para los alumnos, familiarizados con las nuevas tecnologías, «son actividades adaptadas a su edad, y atractiva, en el sentido de que los jóvenes cada vez están más acostumbrados a manejar las nuevas tecnologías, a tener una simulación virtual de una calle, una carretera en cualquiera de los actos cotidianos y en la que aparecen esos peligros que tienen que sortear».
Los policías, formadores
La alcaldesa recordó que el colegio es el mejor lugar para formarse, «pero no sólo académicamente, y qué mejor materia que la seguridad vial». Resaltó, asimismo, el papel de la Policía Municipal como formadores, «por su amplia experiencia y porque están todo el día en la calle con situaciones de este tipo son quienes mejor les pueden transmitir a los escolares la forma de actuar».
Esta es una de las actividades que se desarrollan desde el Ayuntamiento en materia de prevención de accidentes, recordó Valdeón, y afirmó que los cursos, junto con las campañas de concienciación, los controles y la vigilancia han contribuido a reducir el número de accidentes en los que se han visto implicadas motocicletas, ciclomotores y bicicletas, que el año pasado disminuyeron en un 44% respecto al 2008.
En concreto, según los datos facilitados por el Ayuntamiento, pasaron de 125 hace dos años, a los 83 el año pasado, « pero eso no quiere decir que nos tengamos que confiar», declaró la alcaldesa quien apostó por seguir con las medidas de prevención, concienciación y vigilancia, porque «una sola víctima ya es mucho».