El atractivo de las procesiones y de los actos religiosos o el gustazo de hacer una pequeña escapada de la vida cotidiana hacen que la Semana Santa continúe siendo una de las temporadas más fuertes para el sector de la hostelería en Palencia. Al menos ése es el deseo de los profesionales del sector, que tienen puestas sus esperanzas en estos días festivos como un revulsivo en plena temporada baja.
Las asociaciones de hostelería de la capital palentina y los directores de los hoteles consultados confían en la alianza entre el descanso vacacional y el fervor a los actos litúrgicos y procesionales para que la Semana Santa palíe estos tiempos de crisis. «La previsión es buena, como la de otros años, especialmente para los hoteles durante el jueves, viernes y sábado santos. Se espera la llegada de visitantes y los hoteles ya lo están notando», asegura el presidente de la Asociación de Empresarios de Hostelería, Francisco Javier López Arroyo, para quien la climatología juega un papel fundamental en el éxito o el fracaso de la temporada. Las procesiones y la gastronomía son los factores claves de la Semana Santa palentina para López Arroyo, quien compara turísticamente esta época con la Feria Chica, aunque por debajo de la mejor temporada del año: las fiestas de San Antolín.
Por su parte, el vicepresidente de la Asociación General de Hostelería y director del Hotel Castilla Vieja, Eduardo Relea, considera que la Semana Santa es la mejor época del año para el sector por la afluencia de turistas que recibe la ciudad. En el caso del Hotel Castilla Vieja, las previsiones son buenas, ya que las reservas para el jueves, viernes y sábado santos están completas, gracias a la visita de grupos de amigos que optan por ubicarse en el centro de la ciudad, desde donde el acceso a procesiones y actos litúrgicos es más fácil. La mayoría proceden de Madrid, País Vasco y Valencia, y las procesiones representan el mayor atractivo, aunque también aprovechan para visitar los monumentos de la capital y el Románico de la provincia.
Diferente es la perspectiva del Hotel Rey Sancho, cuyas cifras de reserva oscilan, de momento, entre el 50% y el 60% gracias a la visita de grupos procedentes de Galicia y Portugal, aunque espera ocupar las plazas restantes. «En esta época no hay mucho turismo y la mayoría son visitas cortas de un día», señala el encargado de banquetes, Raúl Pastor, quien considera que, aunque las instituciones públicas están promocionando la fiesta de forma correcta, la competencia es muy grande en toda la comunidad de Castilla y León y también en la zona de costa.
Venderse mejor
Unas cifras un poco más altas se apuntan desde el Hotel Palacio de Congresos, que ya cuenta con el 70% de sus plazas reservadas para el fin de semana festivo, pero eso sí, por un turismo más familiar movido por visitas culturales. Vender más y mejor las excelencias de la capital y de la provincia y conseguir que llegue al turista potencial son las líneas de trabajo fundamentales por las que apuesta el hotel para fomentar el turismo.
Las previsiones de cara a la Semana Santa también varían en la provincia. Así, mientras que el Hotel Real Monasterio de San Zoilo de Carrión de los Condes apenas alcanza de momento entre un 25% y un 30% de sus reservas, mientras que en años anteriores la cifra alcanzaba ya el 70% o el 80% de su capacidad, otros establecimientos como el Parador de Cervera de Pisuerga o el Hotel Valentín de Aguilar de Campoo se muestran más optimistas. «El turismo está flojísimo porque nadie tiene un duro y en el mes de enero se ha sufrido un descenso de las visitas muy acusado que ha alcanzado el 28%. Las perspectivas de cara a la Semana Santa son muy malas, como para ponernos a temblar, lo que demuestra que no está destruido todo el empleo que se puede llegar a destruir», manifiesta el director del Hotel San Zoilo, José Antonio Perrino, para quien la solución a la situación no está en el mayor fomento del turismo. «Si no hay posibilidades económicas, cualquier cosa que se haga es tirar el dinero en cohetes, porque los clientes incluso reducen los tiempos de estancia y los gastos», añade José Antonio Perrino, quien no augura mejores tiempos para el sector, especialmente a partir del mes de junio por la subida del IVA, «lo que repercutirá de una forma exagerada sobre el consumidor», según sus previsiones.
Por su parte, las reservas en el Parador de Cervera de Pisuerga ya han comenzado a moverse y alcanzan un 40%, diez puntos por encima del año anterior por estas fechas. Aún así, la subida fuerte se espera a partir del puente de San José y las expectativas son alcanzar el 90% si la meteorología no juega en su contra. La Semana Santa de Palencia, León y Valladolid son los principales atractivos para los clientes del establecimiento, aunque hay que destacar también las rutas de senderismo con las que cuenta la zona.
La temporada se presenta más animada que el año pasado también para el Hotel Valentín de Aguilar, donde el tradicional juego de las chapas resiste el tiempo de crisis y sigue atrayendo a un gran número de aficionados, según la directora del establecimiento, Elena García.