El presidente de la Asociación de Vecinos de San Pablo y Santa Marina, Luis Miguel Robles, aseguró ayer que el alcalde de Palencia, Heliodoro Gallego, ha dado su palabra de que los fondos solidarios de las víctimas de Gaspar Arroyo no se destinarán a la colocación de una escultura en recuerdo de la tragedia en las Huertas del Obispo.
Según Luis Miguel Robles, el alcalde se comprometió a no destinar ninguna partida de los fondos para la construcción del monumento, en una reunión solicitada con carácter de urgencia que mantuvo ayer en el Ayuntamiento con representantes de la Federación de Asociaciones de Vecinos de Palencia, de los afectados por la explosión y de la Asociación de Vecinos de San Pablo y Santa Marina.
En el encuentro, el representante de los vecinos manifestó a Gallego «la inquietud y la disconformidad» de los vecinos con las declaraciones del presidente de la asociación de víctimas, José Luis Ainsúa, en las que anunciaba estas intenciones. «El alcalde ha prometido que no saldrá dinero para eso de ninguna manera. De esta forma, hemos comprobado que el llamamiento a la cordura que hemos hecho no era necesario porque estaban muy cuerdos», según manifestó ayer Robles, quien añade que en esta ocasión todas las asociaciones de vecinos mostraron su desacuerdo con la utilización de los fondos solidarios para este fin. «La totalidad del dinero se destinará a lo que estaba pactado, que son las cocinas de los vecinos y el coste de las mudanzas y realojos a Gaspar Arroyo, y a aquellos aspectos que sean solidarios y de ayuda», declara.
400 afectados
El presidente de la asociación de vecinos ha agradecido «el interés demostrado por el Ayuntamiento y su pronta reacción, que ha evitado una cascada de manifestaciones que no son beneficiosas para nadie y ha puesto una vez más las cosas en su sitio», manifestó Luis Miguel Robles en un comunicado enviado a los medios de comunicación, en el que define a José Luis Ainsúa como «un señor empeñado en medrar políticamente 'gracias' a una explosión». «Señor Ainsúa, afectados hay aproximadamente 400, no sólo los 28 que usted se empeña en embarcar en sus desvaríos. Probablemente ya se le olvidaron los demás, que callados y poco a poco han ido levantando su vida, y en vez de preocuparse por monumentos que les recuerden los amargos momentos vividos, se dedican a apoyar a sus convecinos», señala el comunicado.