Ramón Polanco, presidente de la Hermandad de Cofradías Penitenciales desde hace ocho años, destaca la variedad de actos y procesiones con los que cuenta la Semana Santa de Palencia como uno de los principales atractivos turísticos, y destaca, además de su dimensión religiosa, la importancia de su arraigo cultural.
-¿Qué fuerza tiene la Semana Santa como recurso turístico?
-Es un gran recurso turístico y tiene mucho tirón. De hecho, recibimos subvenciones porque somos capaces de mover a gente y porque es considerado un paquete turístico. Aunque hay personas que no lo entienden, la Semana Santa es un reclamo turístico. Además, tenemos como máxima que todos los gastos en cartelería, folletos y flores redunden en Palencia.
-¿Cómo se podría impulsar?
-Inyectando más dinero desde las administraciones, porque la Semana Santa no sólo se queda en las procesiones. Sería interesante hacer publicaciones e incluso convenios con la Universidad para que los estudiantes hicieran tesis doctorales sobre este tema. Es difícil, porque cuando hay crisis de donde primero recortan es de la cultura y de la educación. Hay muchísimas ideas que no materializamos porque no tenemos suficiente capacidad económica para hacerlo.
-¿Los hosteleros plantean iniciativas que redunden en su beneficio?
-No, de hecho antes acudían a las reuniones, pero ahora no. A nivel de hostelería no hemos tenido propuestas, aunque sería muy interesante que hicieramos algo juntos, como unas jornadas gastronómicas de Cuaresma. Estamos abiertos a colaborar con cualquier asociación que proponga alguna iniciativa.
-¿La reciente declaración de fiesta de interés turístico nacional, en qué se ha notado?
-Sobre todo en las ayudas económicas, que han sido bastante importantes para nosotros, porque ahora contamos dos semanas antes con actividades culturales totalmente gratuitas, lo que también es un reclamo para la ciudad. Aunque este año ha habido recortes injustos, seguimos manteniendo la calidad con un programa muy elegante y de mucha calidad. Además, cuidamos mucho la estética y los detalles en las procesiones.
-¿El Museo de Semana Santa sería el broche de oro para impulsar la Semana Santa?
-Va lento, pero bien. Queremos darle otra forma y no será un museo al uso, sino un museo que forme y enseñe lo que es nuestra Semana Santa. Contará con audiovisuales y otros atractivos que atraigan visitantes.