La situación de la residencia Virgen del Canto, propiedad de la Diputación, enfrenta al Partido Popular y al PSOE. En los últimos años no se ha producido ningún ingreso en el centro, a pesar de contar con 140 plazas, de las que ahora mismo sólo están cubiertas 86. Éste es uno de los motivos por los que los diputados socialistas organizaron una visita a las instalaciones del centro residencial, que iniciaron el pasado viernes, pero que, según explicó ayer la portavoz del grupo de diputados, Rosa Muñoz, tuvo que ser interrumpido después de que una orden de Presidencia les prohibiera continuar el recorrido, una medida que pondrán en conocimiento del Procurador del Común de Castilla y León.
La respuesta del equipo de Gobierno no se ha hecho esperar. Ayer mismo, y unas horas antes de la rueda de prensa convocada por Muñoz y Leonor González para explicar este intento fallido de conocer el funcionamiento de la residencia, desde el Área de Política Social de la Diputación se anunció que la visita «queda programada» para mañana jueves, a las 17.00 horas.
«De forma programada»
La responsable de este área, Maribel Escribano, aclaró, además, que «en ningún momento se denegó la visita, sino que se emplazó a realizarla de modo programado y bajo el criterio de la dirección del centro, por tratarse de un lugar en el que enfermos y personas de avanzada edad precisan una atención básica permanente».
En el otro extremo de la polémica, Muñoz considera que este incidente «es un escándalo más de la residencia de Toro», que supone un desembolso anual de 3,9 millones de euros para la Diputación, «cuandebería ser una competencia de la Junta». También recordó que las oposiciones en el centro, tras la anulación del primer examen, siguen en el aire después de dos años y medio.
Leonor González recalcó que en los dos últimos años no se ha producido ningún ingreso en el centro, «cuando sabemos que hay personas mayores que tienen que irse a residencias de otras provincias». En la actualidad, el número de empleados es similar al de usuarios, por lo que «es necesario buscar un mayor rendimiento». Por ello, el PSOE elaborará una propuesta para potenciar los servicios, «aunque mucho nos tememos que la intención de la Diputación es tratar de desmantelar esta residencia poco a poco».
Los socialistas solicitarán la comparecencia de la directora del centro residencial en la Comisión de Políticas Sociales para que informe sobre el funcionamiento de la residencia, «ya que hemos planteado una serie de preguntas pero la opacidad ha sido la tónica general», dijo Muñoz.
Por su parte, Maribel Escribano anunció recientemente que el equipo de Gobierno está pendiente de recibir los resultados de un estudio para tratar de sacar rentabilidad al centro.