En 1660 murieron en Francia san Vicente de Paúl y santa Luisa de Marillac, fundadores de la denominada Familia Vicenciana, que incluye la congregación religiosa masculina de los Padres Paúles y el instituto femenino de vida apostólica de las Hijas de la Caridad, además de otros movimientos laicales que comparten sus objetivos misionero y caritativo.
Esta efeméride se celebrará de forma solemne en Zamora, donde llegaron las primeras Hijas de la Caridad en 1860, y donde están presentes, además de estas consagradas, otros movimientos de la Familia Vicenciana: la Asociación Internacional de Caridad, la Asociación de la Medalla Milagrosa, las Juventudes Marianas Vicencianas y los Misioneros Seglares Vicencianos.
Los actos conmemorativos tendrán lugar el domingo y comenzarán con la conferencia 'Actualidad del carisma vicenciano', que pronunciará sor Ángeles Infante en el salón del Colegio Medalla Milagrosa, a las 12 horas. A continuación los participantes compartirán en el centro una comida austera, de bocadillo. El momento central de la jornada será la celebración de la eucaristía, que presidirá el obispo, Gregorio Martínez Sacristán, a las 17 horas en la Catedral.
En el Hospicio
Fundadas en 1633 en París por San Vicente de Paúl y santa Luisa de Marillac, las Hijas de la Caridad llegaron a España hacia 1790. Realizaron su primera fundación en Zamora, donde llegaron en 1860, a petición de la Junta Provincial, para hacerse cargo de la dirección, asistencia y cuidado de los acogidos en el Hospicio. Seis Hermanas iniciaban esta tarea el 30 de noviembre de 1860, acogidas por la Diputación. Después de casi 150 años, han sido muchas las Hijas de la Caridad que han dejado su vida en esta misión, informa el Obispado.
Tras esta fundación en la capital, la presencia de las Hijas de la Caridad en Zamora se hizo cada vez más numerosa y variada. En la actualidad, además de la residencia Virgen del Tránsito, cuentan con los colegios Medalla Milagrosa y María Inmaculada en la capital. En Benavente, el colegio San Vicente de Paúl; en Fuentesaúco, la residencia de la Fundación Marcelina del Valle; y en Villalpando, la residencia de ancianos La Inmaculada.
Debido a la escasez de vocaciones, ya no están en la residencia de Toro, el Hospital Provincial y el colegio San Vicente de Paúl .