El consejo de administración de Caja de Burgos votó ayer por mayoría, con el voto en contra del representante de UGT, su incorporación como entidad fundadora en el grupo Banca Cívica, junto a Caja Navarra y Caja Canarias. En la reunión extraordinaria de ayer se decidió convocar a la asamblea general de la entidad para el día 27 de marzo, lo que permitiría a la entidad continuar con su calendario de incorporación, con la aprobación del Banco de España y de la Junta de Castilla y León.
El presidente de Caja de Burgos, José María Arribas, mostró ayer su satisfacción «doble» por esta decisión «trascendental» para el futuro de la caja burgalesa y por que las cajas de Ávila y Segovia decidieran ayer estudiar su incorporación a este proyecto. Según Arribas, la incorporación a Banca Cívica «no es una decisión apresurada» y es «la mejor opción» para la entidad porque cumple todos los objetivos de los colectivos implicados en ella: clientes, la sociedad de Burgos y de Castilla y León y los empleados de Caja de Burgos.
Compromiso con la región
José María Arribas destacó que el contrato de incorporación a Banca Cívica recoge, «la petición expresa» de Caja de Burgos, que «mantiene sus compromisos con Castilla y León» y que, mediante su pertenencia a este Grupo Económico Consolidado (GEC), la entidad será «lanzadera para la expansión y la internacionalización de las empresas de Burgos y de Castilla y León». La ventaja para los clientes, según indicó, será que tendrán derecho a saber cuánto gana la caja con sus aportaciones «y decidir qué quieren hacer con ese beneficio» y, en cuanto a los empleados, Arribas apuntó que «no se destruye empleo».
Según el presidente de Caja de Burgos, la pertenencia a Banca Cívica, lejos de suponer «una cesión» significará «cooperación», esto es, que coordinará estrategias con otras entidades, con las ventajas de «ganar tamaño sin perder identidad».
Sobre los plazos que tendrían que seguir las otras dos cajas de la región para su integración en el grupo Banca Cívica, Arribas explicó que el consejo de administración de Caja de Burgos aprobó ayer su integración «como fundadora» y que «habrá otros momentos en los que tanto Caja de Ávila como Caja Segovia, si sus órganos de gobierno lo deciden, podrán entrar en este proyecto y en este grupo»