La juventud no tiene por qué estar reñida con la elegancia. Eso es lo que han querido demostrar los propietarios de la bodega Cepa 21. El consejero delegado, José Moro, presentó ayer su nuevo vino Hito 2008, un producto que nace para ampliar la gama se la empresa vitivinícola y que fue definido como «más elegante, moderno e innovador, que ha permanecido ocho meses de barrica y de precio más asequible». También adelantó que la gama se completará con un nuevo vino de «alta gamas». José y Javier, los hijos del fallecido Emilio Moro, contaron con la presencia de Imanol Arias, actor y también accionista de la bodega.
El nuevo vino joven pretende completar la gama de la bodega y ofrecer un producto mucho más asequible (6 euros en bodega), muy oportuno para los actuales tiempos de crisis. «Igual que Bodegas Emilio Moro fue pionera al sacar al mercado a finales de los ochenta el primer roble con seis meses de madera, ahora Cepa 21 ofrece un nuevo vino joven más elegante, con ocho meses de crianza en roble francés», explicó José Moro.
De Hito 2008 saldrán 300.000 botellas al mercado. «El mercado está esperando este vino con ansiedad porque, aunque es joven, tiene más estructura gracias a esos ocho meses de crianza», añadió José Moro. Este vino ha sido elaborado con los viñedos más jóvenes de la bodega, que han sido injertados con los clones de la variedad tinto fino de las cepas más emblemáticas de Bodegas Emilio Moro.
El consejero delegado aprovechó para hacer balance de la última aventura vitivinícola de la familia de Emilio Moro. José Moro recordó ayer que la bodega Cepa 21 nació para dar respuesta a la revolución vitivinícola que se produjo en España en los años noventa, época en la que los consumidores demandaban unos vinos más modernos. Una innovación que se trasladó a todo el proyecto, desde la viña hasta el propio edificio, que rompió con la construcción tradicional de la Ribera del Duero para erigirse sobre una ladera del término municipal de Castrillo de Duero. La primera añada salió en el 2005, aunque la bodega fue inaugurada en el 2007. «El balance es muy positivo en cuanto al crecimiento como empresa», aseguró José Moro, antes de destacar que la bodega fue «innovadora», tanto desde el punto de vista de la arquitectura y de la orografía en la que se emplazó con vistas hacia el río Duero, como en su apertura al enoturismo, incluida la oferta gastronómica de un restaurante del que se encarga el cocinero palentino Alberto Soto. La familia de Emilio Moro también apostó por la innovación tecnológica. José Moro describió la bodega como «vanguardista, sencilla, sobria, pero a la vez elegante».
Las primeras elaboraciones de Cepa 21 fueron de 60.000 botellas anuales, mientras que de nuevo Hito 2008 se han embotellado 300.000. José Moro también recordó la responsabilidad social que ha asumido el grupo para devolver a la sociedad parte de los beneficios que obtiene la familia con el negocio vitícola.