El delegado territorial de la Junta de Castilla y León. Luciano Municio, reconoció ayer la existencia de «importantes desencuentros» con el alcalde de Segovia, Pedro Arahuetes, a pesar de que, según dijo, «llevo meses sin entrometerme en la política local y dedicándome sólo a responder cuando está en conflicto o son atacados los intereses de la Junta desde el Ayuntamiento». Según dio a entender, la actitud del regidor sólo se explica en sus «expectativas políticas, porque las mías sólo pasan por la necesidad de gestionar los asuntos de la Junta, que afectan a los ciudadanos de toda la provincia, hasta que acabe esta legislatura».
Municio, que fue el invitado de ayer a la tertulia 'Queremos hablar' de Punto Radio (99.8 FM), señaló que entre el regidor y él existen clarísimas divergencias en la interpretación de hechos. Este es el caso de la reunión que Arahuetes y sus concejalas de Cultura, Clara Luquero, y Turismo y Patrimonio Histórico, Claudia de Santos, celebraron la semana pasada en la Consejería de Cultura y en la que el delegado territorial estuvo presente.
«Rogatoria de exigencias»
El delegado señaló que los representantes municipales llegaron al encuentro con «una completa rogatoria de exigencias», muchas de las cuales son imposibles de satisfacer por el departamento que dirige María José Salgueiro. En su opinión, acudieron a ella sin «conciencia» del momento de crisis que se atraviesa y de que las prioridades de la Junta de Castilla y León pasan «por el aseguramiento de otros servicios esenciales para la ciudadanía y muy costosos como son la sanidad, la educación, los servicios sociales y el empleo», ante los que es necesario sacrificar otros asuntos como los eventos culturales reclamados desde el Ayuntamiento.
Municio justificó la reducción de las ayudas que la Junta destina a actividades como el Festival Internacional de Títeres (Titirimundi), las de la Fundación Juan de Borbón y otras que se desarrollan en Segovia, pero no sólo, porque según añadió, «los recortes son iguales para todos en todas las provincias de la región», poniendo como ejemplo los que afectan al Festival de las Artes de Salamanca o el Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León (Musac), de León.
«Tenemos todos que apretarnos el cinturón», afirmó el máximo representante de la Junta en Segovia, quien reconoció que sí se verán afectados de forma radical por los recortes aquellos eventos de segunda fila que habrán de esperar tiempos mejores para volver a contar con las ayudas de la Administración regional.
Respetar al Acueducto
A preguntas de los tertulianos -el delegado de EL NORTE, Jaime Rojas; la periodista de Televisión Castilla y León, Mariví Domínguez, y la conductora del programa, Elena Rubio-, el delegado precisó que el conflicto con el Ayuntamiento sobre el paso de un microbús eléctrico bajo el Acueducto obedece a que el Consistorio no ha pedido siquiera el preceptivo informe de la Comisión de Patrimonio.
En su opinión, el asunto, que se dirimirá en los tribunales de Justicia, denota una «falta de respeto» hacia el monumento. «No es cuestión de humos, es que las salpicaduras de agua que se proyectan sobre los sillares lo dañan notablemente», afirmó. Además, calificó de «farol» la advertencia del regidor de prohibir el paso de todo tipo de vehículos al recinto amurallado. «En todo caso sería sólo de su exclusiva responsabilidad», añadió.