La Guardia Civil ha desmantelado un grupo organizado dedicado a asaltar y secuestrar a camioneros para robarles la mercancía en la denominada 'Operación Junco', llevada a cabo en Madrid, Navaluenga (Ávila) y Sevilla. Los delincuentes se hacían pasar por policías locales, guardias civiles o vigilantes de seguridad y actuaban en Madrid, Extremadura, Castilla-La Mancha y Asturias. Hay 17 detenidos, según fuentes del Instituto Armado.
La operación se ha saldado con la detención de los 17 integrantes del grupo y la incautación de joyas, electrodomésticos, 15 vehículos de alta gama, una pistola, un revólver, así como abundante material utilizado para la comisión de los robos, como chalecos antibalas, inhibidores de frecuencia, rotativos luminosos y grilletes, entre otros efectos, según informa Ical.
Los detenidos son en su mayoría españoles, de entre 20 y 35 años. Muchos de ellos tenían antecedentes por haber pertenecido a peligrosas bandas organizadas y a alguno por homicidio. Las investigaciones se iniciaron en octubre del 2009 tras varios robos con violencia en Toledo. Así, se descubrió que existían tres células especializadas y con diferentes formas de actuar.
Una de las células del grupo se dedicaba a asaltar a transportistas, a los que secuestraban para hacerse con su mercancía. Les obligaban a parar y bajar del camión con la excusa de que iban a inspeccionar la carga. Entonces, obligaban al camionero a subir a un coche, en el que permanecía secuestrado circulando por diferentes carreteras con abundante tráfico, para no despertar sospechas.
Durante este tiempo el resto de integrantes de la célula se llevaban el camión a algún lugar apartado y lo desvalijaban. Una vez finalizada esta operación, que en ocasiones se prolongaba durante más de una hora, soltaban al transportista. Si era necesario, para retenerlo por la fuerza no dudaban en emplear la violencia.
Otra de las células asaltaba los camiones obligándolos a parar cuando cruzaban sus vehículos en la carretera para obligarlos a detenerse y luego, tras secuestrar al conductor, los desvalijaban. La tercera se dedicaba a cometer robos por el procedimiento del butrón en joyerías, administraciones de lotería, salas de cine y otros establecimientos, de donde se llevaban las cajas fuertes para desvalijarlas.