La mejor manera de ser feliz es no mirar la realidad inmediata. ¿Para qué centrarse en lo duro que es vivir? ¿Para qué agobiarnos con los cuatro millones y pico de parados?. Por eso los casi cien asesores de Zapatero le debieron decir al unísono: «Presidente, busquemos un conflicto más allá de nuestras narices y de nuestros días». Y así surgió lo de atrasar la edad de jubilación. Los sindicatos, claro, elevaron el grito al cielo. Cándido Méndez y Fernández Toxo, que con tanta paciencia han enfocado el desastre de la crisis desde el 2007, también vieron la luz: «Ya tenemos un motivo para demostrar nuestra fuerza y nuestra razón de ser», se debieron decir en su diálogo amistoso. Porque Méndez y Toxo son como la voz y el eco; dicen lo mismo en los medios de comunicación con la cadencia que les tarda en llegar el micrófono. A eso se llama unidad sindical.
Así las cosas, UGT y CC OO nos han sacado a la calle a los carrozas como yo, que ya estamos en edad de prejubileo, porque somos los 'damnificados' por la nueva ocurrencia del Gobierno. Pero no a los jóvenes, que ni piensan en las pensiones. Además saben que por el camino del paro actual nos le va a tocar ni la rebatiña. O sea, que los sindicatos se han convertido en una Iglesia que profesa la religión de todas las creencias: la de preocuparse más de la otra vida, la eterna, que de ésta, la terrenal del aquí y ahora. La alegría para después, ahora lágrimas y tristeza.
Zapatero, en un ejercicio de estadista, también vela por nosotros para más allá de veinte años, aunque ahora nos hundamos un poco más cada día. Más de 5.000 empresas ya han cerrado en España, cerca de 300 en Castilla y León, además de los autónomos. Pero él no se doblega y se entrega a un ejercicio de responsabilidad. Por eso no quiere que nadie se quede sin pensión. Olvida que muchos a los 67 años, ya cascados, van a dejar la pensión completa porque prefieran ir directamente al cementerio. En Francia no llegan a los 60 y aquí, que hace mucho más calor, nos quiere joder la siesta siete años más. Zapatero, creo yo, piensa que va a gobernar él toda la vida, y por eso sabe que el desastre está asegurado. De ahí tanta previsión. De momento nos tiene entretenidos a todos, incluidos a los sindicatos. El PSOE siempre tuvo fenómenos del despiste mediático. Hay que felicitar a sus asesores, todos de la Corte de Maquiavelo.