El Hospital Clínico comenzará las obras de un búnker para instalar un tercer equipo de radioterapia. Este acelerador lineal se unirá así a los dos aparatos que atienden a más de 500 pacientes nuevos al año.
La construcción de este refugio protector de radiaciones ionizantes es compleja, y precisa además de un amplio espacio, por lo que el complejo liberará la zona de archivos para las obras, una ejecución que se adapta además al plan director de la gran obra de ampliación y reforma que comenzó el pasado verano y finalizará, previsiblemente, en el 2014.
La puesta en marcha de un equipo de radioterapia no sólo requiere una obra compleja y con garantías sino unos requisitos de cumplimiento de normativa, permisos administrativos y de protección que supervisa el Consejo de Seguridad Nuclear; lo que ralentiza su luz verde. Por ello, la Gerencia prevé que entre el funcionamiento el año próximo.
El Clínico trasladará por lo tanto los archivos a una empresa externa a través de un concurso mientras duren las obras de reforma de todo el complejo. Posteriormente, explica el gerente, Carlos Fernández Gutiérrez, «el archivo volverá, pero digitalizado para incorporar las historias electrónicas, con lo que el hospital no necesitará tanto espacio para acogerlo». Además, añade, «ya tenemos una parte fuera del edificio, con la empresa Arcal, que tiene todos los expedientes pasivos, es decir, los que tienen más de tres años de antigüedad»; aún así, «cuando nos hace falta los tenemos enseguida, funciona bien», destaca. En cuanto al personal que trabaja en el mismo, el responsable del Clínico indica que, «en unos casos, podrá reciclarse y puede que, en alguno, si son puestos que desaparecen y ocupados por interinos, no se mantenga el contrato, pero está por estudiar», destaca Carlos Fernández.
Crítica de UGT
A este respecto, el sindicato UGT reclama que «no se privaticen los archivos y, sobre todo, que no se pierdan puestos de trabajo».
Además, el hospital ha incorporado una nueva gammacámara, una técnica de diagnóstico por imagen empleado para muchas enfermedades, en particular el cáncer. Este nuevo aparato de Medicina Nuclear, que entrará ya en funcionamiento, se suma a otros dos. Además, el hospital incorporará su primera mini gammacámara portátil que permite contar con esta tecnología en el propio quirófano; lo que es especialmente útil para aplicar la técnica del ganglio centinela que supone un gran avance en el tratamiento de los cánceres dado que permite la detección precoz de los ganglios tumorales y reduce la intervención quirúrgica mutilante.
Hematología y Rayos
El Clínico ha acometido además una pequeña obra de reforma en el servicio de Radiología ganando espacio y reorganizando el habitáculo. De esta forma, el personal administrativo, además de sus funciones de tramitación, podrá atender y guiar a los pacientes al estar junto a las técnicas de diagnóstico. Asimismo, el hospital recupera espacio «porque estamos digitalizando el servicio», dice el gerente, Carlos Fernández.
Otra intervención de obra, también menor, afecta a Hematología cuyas necesidades han crecido y se ha utilizado el pasillo para ampliar instalaciones. En cualquier caso, para ambas obras «se ha intentado una intervención lo menor posible porque, a diferencia de las que se harán para el acelerador lineal que serán ya las definitivas, en estos casos no se adecuan al futuro de la reforma», añade el responsable hospitalario.
El Clínico se encuentra en la primera fase de unas obras que se prolongarán durante al menos cuatro años y que supondrán una profunda reforma en sus 54.934 metros cuadrados, y la ampliación con elementos de nueva construcción, en otros 86.138 metros cuadrados.
El complejo crecerá con tres nuevos edificios, sin contabilizar el anexo industrial, y se llevará a cabo en cinco fases. Las obras interferirán directamente en la asistencia, al convivir con la atención, a partir del 2012. Las primeras etapas afectan al exterior del inmueble.