Diego Conte y Antonio Linage han escrito, diseñado y maquetado la guía 'Camino de Santiago' para National Geographic, una de las editoriales con más reputación de calidad en sus publicaciones y han realizado todo el trabajo desde la villa medieval segoviana de Sepúlveda. Son hasta la fecha los únicos españoles que han publicado una guía de viaje de National Geographic.
Diego Conte, arqueólogo y dueño de la empresa de turismo rural Tuco Naturaleza y Patrimonio, y Antonio Linage, doctor en Derecho e Historia y cronista oficial de la villa sepulvedana, se sienten tan orgullosos de este logro como de haberlo urdido desde un pequeño enclave en el mundo rural de poco más de 1.300 habitantes, alejado de los centros de decisión asentados en las grandes urbes.
«La cantidad de documentación que hemos manejado, de revistas científicas y publicaciones de universidades gracias a la conexión a Internet ha hecho posible que trabajásemos como si tuviésemos al lado el despacho del equipo de la editorial RBA, que ha llevado la supervisión de la guía desde Barcelona». El sello RBA es depositario de los derechos de National Geographic en España pero es en Washington, sede de la editorial de las guías, donde se tomó la decisión de encargar la elaboración de la publicación a Diego Conte y a Antonio Linage. «En mayo nos dieron el visto bueno y firmamos el contrato», expone Conte. Frente a la proliferación de guías de viaje del Camino de Santiago con motivo del Año Jacobeo, Diego Conte opina que han trabajado una veta muy particular de este género. «Echábamos en falta contenidos rigurosos sobre historia, arte, geografía y, sobre todo, paisaje», sostiene este experto en turismo rural, convencido de que los contenidos de estos manuales, a lo largo de los últimos años, se han deteriorado porque se han convertido «en un repertorio de establecimientos turísticos y de catálogos de tiendas de alimentación y servicios».
Ambos autores han recorrido todo el trayecto del Camino de Santiago desde el punto de partida del Camino Francés, en Saint Jean Pied de Port, y lo han resumido en 37 etapas en las que prestan atención tanto a las grandes catedrales y monumentos como a las pequeñas ermitas y capillas de aldeas, «lo que da un contrapunto para apreciar la grandeza de la ruta y prestar atención a localidades que no atraviesa el Camino pero que están cercanas y ofrecen grandes sorpresas».
Diego Conte, ahora inmerso en documentar una red de senderos en el término municipal de Turégano, presume de que más allá de la buena acogida que están teniendo los 5.000 ejemplares impresos, se ha demostrado que «es posible estar en primera línea de publicación viviendo en el medio rural».