Moroso. Se dice del que incurre en morosidad, lentitud, dilación, demora. Así define finamente el Diccionario de la Lengua de la Real Academia Española a esos vecinos que llegan a convertirse en la pesadilla del presidente y del tesorero de la comunidad, y en la comidilla del vecindario por el retraso en el pago de las cuotas, derramas o contribuciones.
Aunque la deuda de los vecinos que no pagan a su comunidad los gastos comunes, o la de aquéllos que no abonan la correspondiente mensualidad a los propietarios de los locales y pisos que están arrendados en Palencia, creció por debajo de la media nacional durante el segundo trimestre del 2009, la crisis económica también se ha dejado notar en este aspecto. Según los datos de un estudio del Fichero de Inquilinos Morosos (FIM ), los impagos de inquilinos morosos palentinos descendieron entre el 2007 y el 2008 el 7,14%, cuando la recesión económica aún no se había hecho notar. Sin embargo, durante el segundo trimestre del 2009 la morosidad vecinal y de propietarios aumentó el 7,69%, con una deuda media que se estima en 2.408,75 euros por vecino deudor.
A pesar de que esta cifra para los propietarios de pisos y vecinos que sí que pagan los gastos de su comunidad representa un volumen importante, la media que se registra en España triplica esta cantidad, ya que según el informe del Fichero de Inquilinos Morosos la cantidad deudora a nivel nacional se estima en 7.659,89 euros por incidente de reclamación contabilizado entre abril y junio del 2009. Y es que la morosidad es menos frecuente en ciudades pequeñas como Palencia, especialmente desde la reforma de la Ley de Propiedad Horizontal de 1999, que tiene como uno de sus principales propósitos acabar con esta problemática dentro de las comunidades de vecinos y que permite recaudar las deudas más rápido a través del embargo de bienes, según explica el presidente del Colegio de Administradores de Fincas de Palencia, Felipe Blanco. «Estos momentos de crisis se notan en todos los campos, pero en virtud de esa iniciativa legislativa la morosidad se redujo tremendamente y se ha quedado en un 20% o un 15% de lo que había entonces», según explica Felipe Blanco.
Otro de los aspectos que en su opinión ha contribuido a la disminución de la morosidad en la capital palentina es que cada vez se construyen menos edificios con servicios centrales. De esta forma, los vecinos en lugar de tener que pagar la cuota de comunidad de gastos ordinarios obligatoria tienen la posibilidad de ahorrar si así lo desean haciendo un menor uso de sus servicios individuales.
Madrid, Murcia, Álava y Barcelona se sitúan a la cabeza respecto al índice de morosidad, con cifras medias de 14.623, 11.986, 9.653 y 6.878 euros, respectivamente. No se oculta que las ciudades donde hay más morosidad han estado vinculadas al fuerte desarrollo urbanístico de la última década, en el que se incluyen también las zonas de segundas residencias en la costa.
El resto de la región
Palencia ocupa la cuarta posición entre las provincias de Castilla y León, donde las deudas de los morosos han crecido de media un 3,34% en el segundo trimestre del 2009. A la cola se sitúa Soria, que registró 1.332 euros de media pendiente de cobro, seguida de Zamora (1.400), Ávila (1.892), Segovia (1.986) y Salamanca (2.270). Por encima de Palencia están Valladolid con 3.815 euros, Burgos (3.248) y León (3.126).
Las cifras de morosidad son también inferiores en cuanto a los impagos de alquileres de locales, y mientras que en España la media ha crecido un 12,22%, en Castilla y León los impagos sólo lo hicieron un 3,34%. Según el estudio de FIM, los inquilinos y arrendatarios de Castilla y León «parecen ser más cumplidores» que los de otras regiones, tanto en la evolución de la morosidad como en lo que respecta a la cuantía de la deuda que tienen pendiente de pagar. Así, la región se encuentra entre las cinco comunidades autónomas menos morosas, después de Melilla, Ceuta, La Rioja y Cantabria.
Los expertos consideran que la reclamación de la deuda en los tribunales es el último recurso contra aquellos vecinos y arrendatarios que no pagan. En el caso de los primeros, el hecho de no abonar los gastos del mantenimiento del garaje, la limpieza o la luz de la escalera es un elemento de conflicto que se vive diariamente, y eso pesa.
La crisis de las familias
Aunque siempre existe el típico vecino que se opone a todo y que utiliza el retraso en sus pagos como medida para presionar a la comunidad en favor de sus intereses, la principal causa de morosidad en Palencia son las dificultades económicas de algunas familias. «Normalmente si no pagan es porque no pueden, ya que en estos momentos hay mucha gente en el paro, y lo último que se quita es de comer», según señala Felipe Blanco, quien asegura que la presencia de morosidad no está relacionada con barrios específicos ni con clases sociales.
Respecto a las diferencias entre propietarios e inquilinos, durante los últimos años se han creado empresas que dan información a los propietarios sobre si el inquilino que solicita un alquiler tiene o no una historia conflictiva. Estos sistemas han nacido ante el descontento de propietarios e inquilinos que buscan garantías y evitar problemas futuros por impagos. Un estudio de Arrenta, una sociedad privada que busca garantizar el alquiler, asegura que el 85% de los propietarios todavía siente miedo al alquilar sus inmuebles, ya que desconfían de los 'malos inquilinos'. Para ello se ha introducido el sistema de arbitraje en los contratos, lo que supone el compromiso de recurrir a un método resolutivo y más rápido, que trata de eludir la lenta marcha de un expediente de desahucio ante los tribunales de justicia.