Adquirir formación práctica con la que complementar los conocimientos teóricos adquiridos en la Escuela de Arte Mariano Timón de Palencia fue uno de los motivos que llevó a la vallisoletana Elisa González Conde, titulada de la primera promoción española de Conservación y Restauración de Bienes Culturales en la especialidad de Textiles, a trasladarse hasta Castellón para realizar prácticas en el Instituto Valenciano de Conservación y Restauración de Bienes Culturales. Ilusionada con esta nueva etapa que inició el 8 de febrero, Elisa espera que estos seis meses de formación le sirvan para abrirse puertas en un futuro no muy lejano en el mundo de la restauración.
-¿Por qué decidió estudiar la especialidad de Restauración de Textiles?
-Estudié Restauración de Pintura y Escultura en Valladolid, pero el título no estaba homologado, por lo que decidí inscribirme en Palencia. Además, el textil no está muy valorado, siempre se restauran los retablos y las pinturas de las iglesias, cuando hay piezas textiles impresionantes en los templos. Lo que pasa es que están guardadas en cajones, si se restauraran y se expusieran, seguro que se las daría mucho más valor.
-¿El trabajo de restaurador de textiles es de aquellos que escapan del desempleo?
-En los últimos años salen menos obras a concurso, ya que la restauración no es imprescindible si se compara con la sanidad o la educación, aunque muchas piezas pueden perderse si no se actúa a tiempo.
-¿Hay futuro para los restauradores de textiles en Castilla y León, una región rica en patrimonio?
-En Castilla y León hay mucho patrimonio, pero no hay expertos, por lo que las obras se mandan a restaurar a otras regiones, como Valencia. Si hubiese profesionales en la región, todo se podría quedar aquí. En el Instituto de Restauración de Simancas, por ejemplo, hay una plaza vacante, pero no convocan una oposición para ocuparla.
-¿Cuáles son sus planes de futuro cuando termine las prácticas en Castellón?
-Espero continuar trabajando. Tengo idea de poder abrir un taller de restauración textil por mi cuenta o en colaboración con la empresa para la que trabajo.