Javier Vargas regresa y lo hace, por fin, con un nuevo disco bajo el brazo. Se trata de 'Comes alive with friends', tercera entrega de directo en su amplia discografía en la que presenta nuevos temas y colaboran artistas como Raimundo Amador y Jorge Salán entre otros.
-¿Le apetecía que su nuevo trabajo fuera grabado en directo?
-Siempre me apetece grabar en vivo. Creo que los mejores discos de rock y de blues son los discos de directo. Después de una temporada larga de gira quería grabar con un buen 'live'. Y además en esta ocasión se me presentaban las condiciones idóneas para llevarlo a cabo.
-Sin embargo, no se trata de un disco que estire el pasado. ¿Hacia dónde ha querido tirar con todo el nuevo material que hay en el disco?
-Ha salido un disco muy básico. Muy de garage y de blues. No he querido lanzar un trabajo sofisticado. Quería hacer temas que transmitieran el 'feeling' que transmito en directo.
-Un montón de amigos están con usted en este disco. ¿Cómo fue el criterio de selección de las estrellas invitadas?
-Pues mira... con Raimundo Amador no hay nunca ninguna dificultad. Siempre que le llamo para algo se apunta, agarra la guitarra y se viene. A Devon Allman le conocí en Memphis y también toqué con él en Noruega. Es un tío estupendo. Y a Jorge Salán le conocí hace un par de años... Tenemos un proyecto común y solemos hacer 'jams'. Estoy muy satisfecho de que esté también en el disco Claudio Gabis, un músico argentino de los últimos años 60 al que admiro un montón.
-Su nuevo single es una versión de Neil Young ('Alive with friends') ¿Qué significa el viejo 'caballo loco' en su carrera?
-Crosby, Still, Nash & Young fue una de las primeras bandas que más me influyó. Me sabía enteros sus primeros discos. Y lo de versionear ahora este tema ha sido algo así como cerrar el círculo. Era necesario.
-Hoy actúa en Valladolid por primera vez con Tim Mitchell a la voz. ¿Qué aporta este cantante a la Vargas Blues Band que no hayan aportado otros?
-Es un super músico de funky, blues y rock. Viene del Mississippi y ha cantado y tocado durante los años setenta y hasta hoy. Toca en la línea de Larry Graham y tiene un registro de voz similar al de Prince en lo referente a notas agudas y graves. Es un placer acompañar a una estrella tan grande como es Tim. Me da cancha en el escenario. Digamos que nos hacemos ambos un acompañamiento mutuo. Hay mucho 'feedback' entre los dos.