Ya se le puede considerar adolescente. Villa de Prado figura por primera vez en el padrón con 3.583 habitantes, aunque desde la asociación de vecinos estiman que cerca 7.000 personas lo habitan. Jesús Revenga, presidente de la organización, considera fundamental que los nuevos residentes se registren en sus viviendas para lograr el principal objetivo en este momento: un centro de salud, que evite la saturación del de Huerta del Rey, donde ahora se atiende a esta población. A esta petición, se suma la recuperación del parque del Auditorio con la puesta en valor de los vestigios romanos situados en Caño Hondo y la creación de un espacio lúdico que empalme con el parque de las Cortes.
Tres años después de que se ocupasen las primeras viviendas, siguen esperando unas farolas con brazo que iluminen las aceras - «ahora hay muchas zonas oscuras por la altura de los postes»-, así como un refuerzo de la línea 8 del autobús que a horas punta circula «hasta arriba» desde Parquesol al centro y viceversa. Plantean un vehículo lanzadera con inicio y destino en Villa de Prado. En este apartado, también esperan que se complete la instalación de marquesinas en Santo Domigo de Silos dirección a Santa María de Montserrat. Aunque no es un barrio especialmente conflictivo, Revenga advierte de los primeros síntomas de gamberrismo en esta zona nueva -botellones y pintadas- y reclama más presencia policial. Asimismo, es necesario un control de tráfico, porque algunos conductores siguen circulando sin respeto a la señalización viaria.
Los residentes precisan que la cesión de la parcela de la Ciudad de la Justicia debe tener compensación para Villa de Prado con un centro deportivo y reclaman a la Diputación que tanto la granja José Antonio como el edificio anejo puedan destinarse a uso dotacional del barrio, si finalmente la institución provincial se deshace del suelo para la construcción de un edificio de usos múltiples de la Junta. Revenga reconoce la receptividad de la concejala de barrio, Ángeles Porres, pero asegura que las respuestas van despacio. Pendiente está la cesión de un local para la asociación y una solución para la red de riego, ahora inutilizada y que ha provocado más de trece reventones. Importante también es una mayor permeabilidad para el peatón con Huerta del Rey a través de la calle Padre José Acosta, ya que buena parte de los servicios básicos, salud y centro cívico, se sitúan en el barrio vecino.