Soria

La Junta pone en marcha la Reserva Micológica de El Amogable

La Junta pone en marcha la Reserva Micológica de El Amogable

Los objetivos son científicos, educativos y turísticos

ISABEL G. VILLARROELSoria

La Junta de Castilla y León ha puesto en marcha en este mes de octubre un nuevo equipamiento de educación ambiental que se incorpora al Aula del Bosque de El Amogable: la Reserva Micológica, ubicada en el monte Pinar Grande, número 172 del Catálogo de Utilidad Pública de la provincia de Soria y propiedad del Ayuntamiento de Soria y la Mancomunidad de los 150 Pueblos.

La construcción de la Reserva Micológica de El Amogable, primera con riego automatizado, ha sido llevada a cabo por la Fundación Patrimonio Natural de Castilla y León, con la cofinanciación de la Obra Social la Caixa, gracias a la cesión de los terrenos por parte del Ayuntamiento de Soria y la Mancomunidad de los 150 pueblos y el apoyo del personal del Servicio Territorial de Medio Ambiente de Soria. La inversión realizada ha ascendido a 54.480,43 euros y los trabajos han sido ejecutados por la empresa adjudicataria Indesfor Soria, S.L.

La Reserva Micológica de El Amogable consta de dos parcelas valladas que suman algo más de dos hectáreas y que representan dos de los principales ecosistemas micológicos del monte Pinar Grande: los testeros, o zonas altas con menor profundidad de suelo y menor disponibilidad hídrica, y las cañadas, fondos de valle con mayor humedad y auténtico emblema de Pinar Grande desde el punto de vista de la producción micológica. Los terrenos contenidos dentro de la Reserva se encuentran vedados a la recolección de setas, siendo su objetivo educativo y científico, fomentando así los ‘paseos sin cesta’. Desde el ámbito científico, se va a desarrollar un proyecto de investigación que trata de dilucidar el efecto del cambio climático en la producción micológica de nuestros montes, para lo cual se han instalado una serie de parcelas en las que se realizan estudios en función de la disponibilidad hídrica.

Se han instalado sistemas de riego que aplican distintas dosis de agua en algunas de las parcelas, quedando otras como zonas testigo, lo que permite estudiar el efecto de dichos riegos sobre la producción micológica. Desde el punto de vista educativo y formativo la falta de recolección permite observar la evolución de las distintas especies micológicas desde sus momentos más iniciales, madurez y decrepitud, hecho este difícil de observar en condiciones normales ya que los individuos maduros son recolectados o consumidos por el ganado. Las parcelas sometidas a riego constituyen además un valor seguro de producción, lo que permite realizar la labor educativa incluso en años tan secos como el actual.

Además, esta instalación supone, sin duda, un recurso turístico más en la provincia, que ayudará a desarrollar el turismo rural y a propiciar la generación de empleo en el territorio, en especial en épocas de carencia de producción de setas, ofreciendo una posibilidad más de ocio a quienes llegan a Soria por estas fechas.

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