Investigado por acuchillar a un perro de raza peligrosa que atacó al suyo

Un guardia civil durante una cacería en Segovia.
Un guardia civil durante una cacería en Segovia. / El Norte

El dueño del animal que mordió al otro también está siendo investigado por pasearlo suelto, sin bozal y sin poseer los permisos obligatorios

EL NORTE

La Guardia Civil ha iniciado una investigación sobre dos vecinos de la localidad soriana de Covaleda, uno de 60 años y otro de 28 años, como supuestos autores de un delito de maltrato de animales domésticos. La Subdelegación del Gobierno en Soria ha informado hoy de que los hechos investigados ocurrieron al parecer el pasado 26 de junio, cuando uno de los investigados se encontraba paseando por el casco urbano de Covaleda a un perro de su propiedad considerado como de raza potencialmente peligrosa y se abalanzó sobre otro perro que se encontraba entre los barrotes de la puerta de acceso a una vivienda, mordiéndole la cabeza.

El propietario de este segundo perro, a quien también se le está investigando, al ver que el animal no soltaba la cabeza de su perro, le dio varios golpes con sus manos y, como de esta manera tampoco conseguía que la soltara, pinchó al perro agresor con un cuchillo hasta que los perros se separaron.

El propietario del perro de raza peligrosa no ha presentado la licencia para la tenencia de animales peligrosos ni el seguro obligatorio.

Además, llevaba suelto y sin bozal al animal por lo que se le ha denunciado también ante el Servicio Territorial de Agricultura y Ganadería de la Junta de Castilla y León, por varias infracciones a las normativas de protección de animales de compañía y de animales potencialmente peligrosos.

Estas actuaciones se enmarcan dentro de la circular emitida en 2015 por la Fiscalía de Medio Ambiente de la Fiscalía General del Estado, ante el aumento del número de casos de agresiones a canes legalmente mantenidos por sus propietarios, por otros canes de los considerados como peligrosos.

Estas prácticas antes de la publicación de la citada circular eran sancionadas como falta mientras que ahora los fiscales pueden aplicar la modalidad de delitos por comisión por omisión a todos aquellos propietarios de perros catalogados como peligrosos, cuando sus perros se lleven o mantengan inadecuadamente o directamente sueltos y ataquen a otros perros o incluso personas.

Las penas a las que pueden enfrentarse las personas que realicen este tipo de delitos son de tres meses y un día a un año de prisión e inhabilitación especial de uno a tres años para el ejercicio de profesión, oficio o comercio que tenga relación con los animales y para la tenencia de animales.

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