Soria

Las excavaciones de Numancia avanzan en la investigación de la manzana XXIV

El equipo arqueológico trabajando en las excavaciones

Se ha podido alcanzar el nivel de una ciudad celtibérica que muestra evidencias de haber sido quemada y destruida

ISABEL G. VILLARROELSoria

El equipo arqueológico que dirige Alfredo Jimeno está desarrollando, desde el pasado 17 de julio, la campaña de excavaciones 2017, financiadas por la Junta de Castilla y León con 18.150 euros. Los trabajos de excavación, en el marco del Plan de Investigación de la Junta de Castilla y León, se centran en la manzana XXIV, que ocupa aproximadamente unos 1.600 metros cuadrados, y se han planteado como continuación de los trabajos iniciados en 2016, encaminados a valorar las posibilidades que puede ofrecer esta manzana completa. Desde su inicio se han excavado unos 400 metros cuadrados, abarcando toda su anchura, de norte a sur y, en la actual campaña, el proyecto plantea trabajar en una superficie similar.

Según Alfredo Jimeno, “los trabajos realizados en la manzana XXIV han aportado una documentación significativa, que vienen a apoyar la superposición estratigráfica de Numancia, una ciudad superior romana y, por debajo de esta, dos ciudades celtibéricas”. Ha recordado que la excavación se aborda desde la perspectiva de las relaciones espaciales y, dado el marco del trabajo, a nivel microespacial. La recuperación de información del espacio se lleva a cabo a través de las relaciones espaciales entre los elementos arqueológicos, realizando el registro tridimensional de todos ellos.

Las labores se han centrado inicialmente en el nivel de época romana, “que ofrece las características bastante deterioradas por su superficialidad, ‘arañada’ por los trabajos agrícolas durante muchos años, pero al mismo tiempo hemos podido comprobar la dificultad que plantea en Numancia la diferenciación de los niveles estratigráficos (superposición de ciudades) y las estructuras de barro, que representan uno de los problemas nunca superados en este yacimiento, como podemos deducir de la lectura e interpretación de los trabajos antiguos”, ha manifestado el profesor Jimeno.

Los trabajos realizados en esta campaña, ha asegurado Alfredo Jimeno, “han permitido documentar el nivel de la ciudad romana y se ha podido alcanzar, en una parte significativa de la manzana, el nivel de una ciudad celtibérica, que muestra evidencias de haber sido quemada y destruida, como se deduce de las características de los adobes y postes quemados, que constituían las paredes de las casas, que en gran medida se muestran disgregados por incendio. Se han podido diferenciar algunos muros de casas celtibéricas y en algunas zonas determinar los suelos, pero todavía queda por rebajar una parte significativa de la manzana”.

Hasta el momento se han podido documentar las estratigrafías, constatando los niveles de la ciudad de época romana y un nivel celtibérico, “que no hemos podido diferenciar todavía si se trata de la ciudad destruida por Escipión (133 antes de Cristo) o la ciudad destruida en las Guerras Sertorianas (75-72 antes de Cristo). Además, ha aclarado Jimeno, “se ha realizado el posicionamiento de todos los materiales y estructuras, así como el índice de concentración de materiales y su densidad media”.

 

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