Inauguradas las obras de restauración de la iglesia de San Pedro Apóstol, en Cerbón

  • La Consejería de Cultura y Turismo ha invertido 370.000 euros

El director general de Patrimonio Cultural, Enrique Saiz, y el delegado territorial, Manuel López, han asistido esta mañana, en Cerbón, a la presentación de las obras de restauración de la iglesia de San Pedro Apóstol, en cuya actuación la Junta de Castilla y León ha invertido 370.000 euros.

Al encuentro también han asistido el alcalde de la localidad, Eusebio Aguado; el párroco, Antonio Arroyo; el jefe del Servicio Territorial de Cultura, Carlos de la Casa, y técnicos de Patrimonio, así como el arquitecto Orlando Yagüe de Miguel, redactor del proyecto y director de obra, y responsables de la empresa adjudicataria de los trabajos.

La principal peculiaridad de este templo románico reside en la disposición de dos naves coetáneas y paralelas con sendas cabeceras de planta semicircular. En la provincia de Soria, solo hay otro templo con estas características: la iglesia de la Virgen de la Peña, en Ágreda. La compartimentación en tramos de las naves se modificó en el siglo XVI, con la implantación de un arco de gran luz. Al templo se añade, a los pies, una torre de planta cuadrada, y en el lado norte una capilla y una sacristía, en torno al siglo XVI. Hasta hace pocos años subsistió un cuerpo porticado que protegía la portada meridional.

De forma previa a la redacción del proyecto, y dado el interés histórico y arquitectónico, la Dirección General de Patrimonio Cultural desarrolló trabajos de levantamiento, excavación arqueológica, estudio estratigráfico y lectura de paramentos.

El templo presentaba las siguientes deficiencias: deterioro generalizado las cubiertas de ambas naves, de la sacristía y de la capilla, no solo por falta de mantenimiento sino también, en el caso de las cabeceras, por una configuración inadecuada; mal estado general de las armaduras que sustentan las cubiertas de iglesia y torre; acumulación de humedad en las fachadas norte debido al desnivel con respecto a los terrenos adyacentes; y deterioro localizado de la bóveda rebajada de la sacristía.

El objetivo general de la intervención ha sido el de recuperar la estanqueidad y estabilidad de la envolvente del monumento, así como el de recuperar en el exterior la lectura de su volumen y de su peculiar tipología arquitectónica.

Para ello, se han desarrollado las siguientes actuaciones: desmontaje y reposición de armaduras de la cubierta; reorganización del volumen de las cabeceras; consolidación de la bóveda de la sacristía; canalización de las aguas por el lado norte de la iglesia; restauración de la cubierta y alfarjías de la torre; fabricación de la nueva escalera de acceso al campanario; y restauración de paramentos exteriores de torre.

Dado que el monumento se encuentra en un paraje ligeramente elevado y aislado, uno de los objetivos de la obra ha sido garantizar la protección y salvaguardar el edificio y su entorno de la acción de los agentes atmosféricos. Además, se ha actuado en las parcelas exteriores para posibilitar, también, la correcta percepción del bien como elemento integrado en el territorio en el que se asienta.