El Norte de Castilla

Cuatro años de cárcel para dos vecinos de Cuenca por hurto y daños contra Tiermes

  • Deben pagar a la Junta 150.580 euros que se destinarán al yacimiento

El Juzgado de lo Penal Número 1 de Soria ha dictado una sentencia por la que condena a dos vecinos de Cuenca como autores de un delito de daños contra el patrimonio histórico, previsto y penado en el artículo 323 del Código Penal, a la pena, a cada uno de ellos, de tres años de prisión, e inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de duración de la condena. Además, como autores de un delito de hurto, previsto y penado en el artículo 235.1 del Código Penal, a la pena, a cada uno de ellos, de un año de prisión e inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de duración de la condena, así como a que indemnicen, conjunta y solidariamente, a la Junta de Castilla y León en la suma de 150.580 euros, y al pago, por mitades iguales, de las costas causadas en el procedimiento, incluidas las causadas por la acusación particular (Junta de Castilla y León). Los hechos se remontan a diciembre de 2013, cuando con motivo de la operación 'Picador' puesta en marcha por la Guardia Civil (Equipo de Delitos contra el Patrimonio Histórico), se detuvo a estos dos vecinos de Cuenca, de 49 y 33 años, como presuntos expoliadores.

Según los hechos probados que recoge la sentencia, los denunciados fueron interceptados por agentes de la Guardia Civil el 19 de diciembre, a las 05.50 horas, en el término municipal de Montejo de Tiermes, hallándose en el interior del vehículo en el que viajaban dos detectores de metales, mapas topográficos en los que estaban señalados rutas y caminos de accesos a varios yacimientos, y en concreto el de Tiermes, así como azadas y piquetas, entre otros elementos. Del testimonio de los agentes se deprende que los acusados llegaron en su vehículo sobre las 19.00 horas del día 18 y, tras dejarlo estacionado y oculto entre la maleza, en la zona del extrarradio de la localidad de Pedro, caminaron unos 3,5 kilómetros hasta el yacimiento de Tiermes donde, ayudándose del material indicado, realizaron labores de búsqueda de objetos, remozando el terrero y produciendo unos 400 hoyos.

En el vehículo los acusados portaban diversas porciones de cerámica y de metal, algunas de estas últimas, de época celtibérica, pertenecientes a un contexto funerario. En el citado domicilio se encontraron cuatro monedas y otros objetos que, según el análisis pericial realizado por el Departamento de Prehistoria y Arqueología de la Universidad Autónoma de Madrid, proceden del yacimiento de Tiermes.