Mucho más que un viaje intergaláctico

Captura Destiny 2/EL NORTE
Captura Destiny 2 / EL NORTE

Este año todos los focos estaban centrados en ‘Destiny 2’, secuela de la última gran creación del estudio Bungie

EDUARDO M. ESPALLARGAS

El estudio Bungie escucha a los aficionados con la secuela de ‘Destiny’, un videojuego que engrandece la saga cargándola de contenido desde el principio y un trasfondo argumental más trabajado.

El mes de septiembre es históricamente uno de lo más movidos en cuanto a lanzamientos de videojuegos. Son muchos los títulos que protagonizan titulares, pero este año todos los focos estaban centrados en ‘Destiny 2’, secuela de la última gran creación del estudio Bungie. Un título con el que los estadounidenses han querido demostrar su talento a la hora de plantear juegos de disparos insuflando en esta segunda parte todo lo aprendido con el lanzamiento del original allá por 2014. El resultado es un videojuego más ambicioso, más grande y más lleno de contenido para que los jugadores se pierdan en sus galácticos mundos durante horas.

Los integrantes de Bungie, estudio afincado en Washington, EEUU, se ganaron su reputación en el terreno de los videojuegos gracias a la saga ‘Halo’, una franquicia en manos de Microsoft (ahora la desarrolla 343 Industries, estudio creado específicamente para seguir trabajando en esta saga). Cuando anunciaron que pasaban el testigo para dedicarse a otros proyectos, las expectativas eran enormes. La historia del Jefe Maestro, protagonista de ‘Halo’, había marcado un antes y un después en el terreno de los juegos de disparos y es hoy por hoy historia viva del sector.

Su propuesta estuvo a la altura de la fama del estudio, pues ‘Destiny’ ofrecía una novedosa fórmula de juego multijugador. La ambientación de ciencia-ficción, con la que el estudio se siente como pez en el agua, unida al buen hacer en el terreno de las tormentas de balas hicieron del producto final un videojuego que rápidamente acaparó una amplia masa de aficionados. Fieles fans que dedicaron horas y horas para mejorar su personaje y compartir refriegas con amigos venidos de todo el mundo. Sus toques de rol y mecánicas de multijugador masivo en línea (conocido en la jerga como MMO, siglas de massively multiplayer online) supusieron la guinda del pastel de un cóctel con mucho futuro.

No obstante, el juego adolecía de ciertos problemas como la falta de contenido (las misiones que ofrecía se antojaban demasiado repetitivas) y un confuso argumento que no dejaba muy claro por qué estabas recorriendo un ficticio espacio exterior disparando a criaturas de todo tipo. Ahora bien, el título fue evolucionando de manera muy positiva gracias a sus expansiones (previo pago, eso sí), especialmente con ‘El Rey de los Desposeídos’, que significó un salto de calidad para la marca sinigual.

Partiendo de ese bagaje, el lanzamiento de ‘Destiny 2’ iba a ser mirado con lupa, pero en Bungie han sabido aplicar lo aprendido para evitar algunos errores del pasado. En esta secuela destaca principalmente la mayor importancia que se le ha dado al argumento. Todo comienza con la llegada de la misteriosa Legión Roja, un ejército de temibles criaturas dispuestas a arrebatar la luz (el poder) de los guardianes, seres con habilidades especiales que se dedican a proteger el universo. Lo harán secuestrando la fuente de dicho poder, un artefacto conocido como El Viajero, y comandados por el malvado Ghaul, la amenaza de la Legión Roja parece imparable.

Desposeído de cualquier poder, el jugador deberá frenar a Ghaul y sus secuaces como sea, y armar una resistencia clandestina será el primer paso. Resulta alentador la relevancia que han ganado los protagonistas de la acción, como el propio villano principal. De hecho, el título está lleno de secuencias de vídeo en el que muestra el desarrollo de la historia desde el punto de vista tanto del enemigo como de los buenos. Un gran añadido que permite sumergirse más en la historia. Por otro lado, los mundos por explorar han crecido en tamaño, ofreciendo una mayor variedad de entornos y tareas por hacer que evitan la sensación de estar haciendo siempre lo mismo. El hecho de que cada planeta visitable cuenta con una gran variedad de misiones invita a recorrerlos una y otra vez con el fin de seguir progresando, ya que la gracia de ‘Destiny’ en general reside en subir de niveles y hacer cada vez más fuerte al personaje.

En la jerga existe un término, especialmente utilizado en los juegos de rol, que hace referencia a las recompensas que obtiene el usuario por sus acciones: el looteo, del inglés loot, botín. Cada misión y cada enemigo derrotado ofrece en ‘Destiny’ una recompensa en forma de recursos y equipamiento con el que hacer más fuerte al personaje, y cuando mayor sea la dificultad de la hazaña, mejor será este botín. Pues bien, en ‘Destiny 2’ el equipo de Bungie se ha puesto las pilas para hacerlo mucho más dinámico y suculento, permitiendo al jugador progresar constantemente para satisfacer sus ansias de mejora, la auténtica raison d’être de la saga.

La diferencia en este sentido con el primer título es generosa, lo que hace de esta secuela, desde el minuto 0, un juego que supera al original con creces. Eso sí, aunque mejorada, la mecánica viene a ser básicamente la misma (en otros entornos, con otros propósitos y nuevas herramientas), por lo que al que no le convenció el original es posible que esta secuela también le eche para atrás. Sin embargo, el margen de mejora es suficiente para ampliar esa legión de fans y convencer a los más escépticos. Se echa en falta, eso sí, una mayor variedad de enemigos, pues hay muchos “reciclados” del original, así como nuevas clases para el personaje del jugador (solo están disponibles las ya conocidas: Hechicero, Cazador y Titán, cada uno con sus propias habilidades y poderes).

En materia de producción, elementos como la excelsa banda sonora vuelven a dejar el listón muy alto y encaja a la perfección con la mayor espectacularidad con que se ha dotado a las situaciones que ofrece el juego. Es más, ciertos capítulos de la campaña principal recuerdan a los momentos más memorables de la saga ‘Halo’, y eso siempre es positivo. Son de agradecer también algunos detalles como los cuidados menús del juego y el sistema de navegación entre mundos, mucho más rápido y dinámico que en el primero. Por último, señalar que regresa también el famoso ‘Crisol’, el modo de multijugador competitivo que permite a los jugadores enfrentarse entre sí. Bastante conservador en su propuesta, destaca el mejor diseño de los mapas disponibles.

Con todo, ‘Destiny 2’ es un juego necesario para los disparos virtuales en el que Bungie ha volcado toda su ambición para seguir evolucionando un género que siempre los recibirá con los brazos abiertos. Toca surcar los cielos estrellados una vez más.

Destiny 2

Plataforma
PS4, Xbox One, PC
Precio
59,99 euros
Edad
+16 años

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