El Norte de Castilla

Maratón en Amsterdam.
Maratón en Amsterdam. / EFE

Cómo proteger las rodillas contra las lesiones

  • prevención

  • Esta articulación es la más propensa a lesionarse, sobre todo en deportistas que gustan de correr maratones

Entre el 30% y el 60% de los corredores padece alguna lesión cada año y casi la mitad de ellas se localiza en las rodillas. De ahí la importancia de proteger esta articulación.

Según el doctor Manuel Villanueva, director médico del Instituto Avanfi, experto premiado por la Academia Americana de Cirujanos Ortopédicos (AAOS) y maratoniano, «hoy sabemos que hay factores desconocidos que entran en juego a la hora de hablar de la enfermedad que acaba debilitando las rodillas: factores genéticos, sobrepeso, tono muscular, secuelas de fracturas, operaciones o lesiones y falta de prevención. Todos ellos son los ‘ases’ que deben tener en cuenta atletas y profesionales de la salud a la hora de establecer un posible pronóstico de enfermedad. Pero, lo más importante, es que sea la propia enfermedad, no las hipótesis y conjeturas, la que aconseje a un deportista abandonar lo que más le gusta hacer y para lo que ha nacido: correr».

La técnica de la carrera

Así, una técnica inadecuada puede elevar el riesgo de lesiones y castigar las rodillas. Ante todo se debe evitar inclinar el cuerpo hacia delante o hacia atrás. «Se debe mantener la postura en simetría con la columna vertebral. Los brazos no deben pegarse en exceso al cuerpo para lograr impulso y estabilidad. No es conveniente tampoco separar mucho los codos del cuerpo ni mantenerlos rígidos para evitar tensiones en el antebrazo. Las manos deben estar sueltas y relajadas y no se deben levantar en exceso las rodillas ni alargar innecesariamente la zancada, para evitar sobrecargas de isquiotibiales, de la columna lumbosacra derivadas de una mala posición durante lo que se conoce como 'fase negativa de la carrera o fase de amortiguación». Si somos más eficientes en nuestra técnica de carrera disminuimos el esfuerzo y el desgaste de nuestras articulaciones.

Los estudios en 3-D de la carrera son una herramienta «desgraciadamente infrautilizada» en nuestro medio y puede aportar muchas más ventajas a largo plazo que otras medidas más extendidas entre la población y los profesionales», insiste el experto.

Zapatilla correcta y dieta adecuada

El calzado del corredor debe ser el adecuado para proteger el pie de roces y abrasiones, ejercer un efecto amortiguador contra el suelo y reducir el esfuerzo de los tendones y los músculos. A la hora de elegir las zapatillas y reducir el riesgo de lesiones es importante conocer el tipo de pisada.

Además, mantener una alimentación equilibrada y variada y consumir un aporte suficiente de vitaminas esenciales para el cartílago y el hueso, como son: la C, la A, la K y el calcio, puede preservar la salud de las rodillas. Asimismo, es conveniente ingerir alimentos ricos en zinc y magnesio porque contribuyen al mantenimiento de los huesos. «Y, claro está, no olvidarse de ingerir líquidos en la medida suficiente para mantenernos hidratados, y a nuestras articulaciones, y evitar lesiones por fatiga», añade el doctor Villanueva.

Los protectores de cartílago

Los estudios constatan que cierto tipo de suplementación alimenticia -o medicación- contribuye a proteger el cartílago y por extensión, la rodilla. Los más importantes son estos: sulfato de glucosalina y sulfato de condroitina. La combinación de ambos en dosis óptimas, tiene efectos comparables en la artrosis de rodilla, a los antiinflamatorios de última generación, mejorando el dolor y la función.  «Cualquiera que ‘bucee’ en la bibliografía científica sobre si es o no conveniente el uso de protectores de cartílago puede volverse loco. Hay muchos estudios a favor y otros, no en contra, pero que no encuentran la solidez científica para aconsejarlo. Sin embargo, el método científico es muy restrictivo hasta conseguir la evidencia incontrovertible y la experiencia clínica y, como siempre, el sentido común ayuda a tomar una determinación positiva», agrega el experto.

Las infiltraciones

Las conocidas infiltraciones con ácido hialurónico intraarticular (los ácidos hialurónicos de última generación combinan los efectos positivos de los de alto y bajo peso molecular disponibles hasta hace poco), plasma rico en factores de crecimiento o con suero autólogo condicionado –ortokine-,  no ‘rejuvenecen la rodilla’ pero pueden conseguirse microrreparaciones, mejorías clínicas y de la función y rigidez que pueden durar meses y facilitar al paciente hacer más ejercicio, perder peso, muscular y aumentar el umbral de dolor.

Ante el dolor, para

Si sufres dolor o notas síntomas extraños, debes parar la actividad ya que estos signos delatan que estás forzando la articulación: rodilla hinchada, chasquido fuerte, dolor extremo, rodilla que se bloquea o dobla, falla. El cuidado de esta articulación pasa por aplicar el sentido común y esto no es más que prestar atención a las señales de alerta, seguir las medidas preventivas y acudir al especialista al más mínimo signo de posible lesión.