Máquina de venta de comida a la entrada de un centro sanitario de Barcelona
Máquina de venta de comida a la entrada de un centro sanitario de Barcelona

Razones por las que deberías poder comprar fruta en un hospital

  • ¿Conoces alguna máquina de venta de comida que despache fruta? No, casi seguro que no. El asunto puede parecer intascendente, hasta que por la razón que se tienes que pasar tiempo en un mismo lugar. Rocío Diago Ortega, miembro del Colegio Oficial de Dietistas y Nutricionistas de Castilla y León, se ha fijado en un problema que generalmente pasa desapercibido

Cuando acudimos a un centro de salud o a un hospital, podemos encontrar en múltiples sitios máquinas de vending que ofertan bollería, dulces, refrescos, zumos azucarados, sándwiches para los más valientes…pero no hay opción de tomar fruta u otras opciones saludables.

¿Parece una nimiedad? Pues cuando tienes a un familiar ingresado o acudes al servicio de Urgencias dónde sabes cuándo entras, pero no cuándo sales, se hace bastante relevante.

Porque no hay más opciones: sándwich + refresco / café + palmerita (o similar). Y si se tiene a alguien ingresado me puedo planificar el llevarme algo, ¿pero…y un día entero en urgencias? Sin poderse mover de allí, viendo pasar las horas…¡sin opciones de comida real!

¿Y por qué en el lugar donde cuidan de tu salud no se trabaja en la línea de la prevención? Se podrían dar miles de razones por las cuales sería muy positivo la presencia de alimentación saludable disponible a los usuarios de un hospital, pero vamos a dar tres:

1. La evidente: tener opciones de alimentación saludable para aportar a la población los nutrientes necesarios. Y esas opciones pueden ser sabrosas, no nos engañemos.

2. La lógica: ser coherente en el mensaje de salud que se debe enviar desde un hospital. ¿Para cuándo trabajar en la prevención de las enfermedades y no sólo en la curación?

3. La soñada: Educación nutricional. Necesaria, a todas las escalas. En hospitales, en centros de salud, en colegios, en universidades, en asociaciones. En cualquier lugar.

Si mostramos que lo normal sería tomar fruta, verdura, frutos secos, hidratarse con agua, evitar el alcohol y los refrescos, la bollería… Si fuésemos capaces de dar ese mensaje desde las instituciones, y no sólo desde la consulta…¡avanzaríamos tanto!

Es necesario sembrar ahora lo que queremos recoger en el futuro. De nada sirve preocuparnos sólo de curar, de paliar, de que algo no empeore. Y la nutrición tiene mucho que ver en esto. Empezar con estos pequeños cambios puede ser el camino.

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