La riqueza del relato

La riqueza del relato

El videojuego 'La Tierra Media: Sombras de Guerra' va un paso más allá de lo que ofreció el primer capítulo

EDUARDO M. ESPALLARGAS

El maravilloso mundo que creó J.R.R. Tolkien con ‘El Señor de los Anillos’ sigue vivo, esta vez con ‘La Tierra Media: Sombras de Guerra’, la secuela de un título que volvió a elevar la saga literaria a lo más alto en el terreno de los videojuegos. Los responsables de esta adaptación al ocio electrónico sorprendieron con ‘La Tierra Media: Sombras de Mordor’, un título de acción y aventura con toques de rol que proponía al jugador formar parte de esta ficción fantástica como nunca antes. La gran variedad de objetivos y tareas por hacer, su perfecta ambientación y mecánicas jugables de lo más novedosas hicieron de aquella primera entrega no solo uno de los mejores juegos ambientados en ‘El Señor de los Anillos’, sino también uno de los mejores en su género.

Las razones pueden ser varias, pero hay dos aspectos muy importantes a tener en cuenta. En primer lugar, la potente herramienta que supone contar con el universo creado por el escritor sudafricano. Cuando una historia ofrece un nivel de riqueza tan profundo y detallado, cuando el mundo creado es tan embaucador y absorbente, en buenas manos se pueden crear auténticas obras maestras. Buen ejemplo de ello lo encontramos en la adaptación cinematográfica de Peter Jackson (no tanto con ‘El Hobbit’, pero ese es otro debate sin cabida en este artículo) o, evidentemente, el trabajo del estudio Monolith con la ya saga de videojuegos ‘La Tierra Media’.

Aquí es donde nos damos de bruces con el segundo aspecto clave: no basta con tener los ingredientes, también hay que saber cómo hacer el plato. Sin embargo, los responsables del juego demostraron desde el principio que tenían la receta más que clara. En aquella aventura los usuarios encarnaban a Talion, montaraz de Gondor cuyo cuerpo se fundía con el espíritu del elfo Celebrimbor, dando lugar a la interesante dupla protagonista. Más allá de los aspectos narrativos, este protagonista doble permitió al estudio dotar al héroe protagonista de unas habilidades y poderes que convertían el combate en toda una experiencia, uno de los elementos más destacados del juego.

En ‘La Tierra Media: Sombras de Guerra’, y para alegría de los aficionados, vuelve el dúo más temido por las criaturas de Mordor, y esta vez lo hacen con el objetivo de forjar un nuevo Anillo de Poder y combatir a enemigos de la talla de Sauron y sus Nazgûl, entre otros. Destaca además un personaje tan enigmático y conocido como es Ella-la Araña, que con las licencias que se ha tomado el estudio, cumplirá un rol vital en la trama que se nos presenta, situada entre los acontecimientos de ‘El Hobbit’ y ‘El Señor de los Anillos’ y continuación directa de la primera entrega del videojuego. Cabe señalar que el argumento comienza de manera lenta, quizás demasiado, pero va ganando en intensidad.

Esta característica va ligada al hecho de que las opciones jugables también se van ampliando paso a paso y los usuarios más impacientes deberán aguantar hasta que se abran ante ellos todas las posibilidades. La lucha contra Sauron se centra en el dominio de la Tierra Media y en este sentido los jugadores se encontrarán con un mundo en guerra plagado de tribus orcas y otras criaturas. En cuanto a dichas tribus, son una pieza clave del conjunto ya que protagonizan el interesantísimo sistema ‘Némesis’ que se presentó en ‘Sombras de Mordor’. Gracias a él los jugadores podían vivir en directo las consecuencias que tenían sus acciones en la jerarquía del bando enemigo.

Ficha

Título
‘La Tierra Media: Sombras de Guerra’
Plataforma
Xbox One, PS4, PC
Precio
69,95 euros
Edad
+18 años

La principal novedad de esta secuela, y a sabiendas de la importancia de este sistema, es que se dividirá en bandos dada la guerra que se está librando. En este sentido, los jugadores deberán trabajar por reclutar su propio ejército mientras debilitan el del enemigo. El abanico de posibilidades es muy variado, desde destinar comandantes orcos a asediar fortalezas o defender las recién conquistadas, entrenarlos para mejorar sus habilidades, infiltrarles como espías o incluso reclutarles como guardaespaldas para invocarle cuando nos vemos en apuros. Ahora bien, no dejan de ser orcos, y las traiciones también pueden afectar a nuestro bando.

El efecto que busca el programa es bien claro: quieren que el jugador sea un elemento vivo en el fascinante mundo virtual que plantean, y se consigue. Las diferentes misiones irán haciendo mella en el ecosistema de la guerra que se libra en la Tierra Media y la huella del jugador está más presente que nunca. Asimismo, destaca el sistema de progresión del protagonista, que invita al jugador a desbloquear diferentes habilidades para convertirse en toda una máquina de guerra, nunca mejor dicho. La sensación es de lo más gratificante, con multitud de opciones con las que plantear un combate en función de las circunstancias. El sigilo puede ser el mejor aliado en algunas ocasiones o un auténtico suicidio en otras. Destaca además detalles como la adaptación de los jefes orcos en nuestras contiendas, lo que les permitirá contrarrestar los tipos de golpes de los que abusemos como, por ejemplo, saltar por encima de ellos para esquivarlos.

En este sentido el lado más rolero del juego se ha ampliado, igual que ocurre con el equipo que portarán Talion-Celebrimbor. Cuentan con elementos como armadura, daga, espada, arco o capa y se pueden ir mejorando obteniendo otros de mayor rareza y poder, algunos con efectos especiales. Si bien el progreso es evidente, en este sentido el sistema es pelín soso y limitado al centrarse únicamente en los tipos de arma prefijados que puede utilizar el protagonista. Al menos, eso sí, los jugadores notarán rápidamente el potencial de las mejores armas en el combate.

En su conjunto, el videojuego va un paso más allá de lo que ofreció el primer capítulo, haciendo hincapié en elementos tan importantes como el sistema Némesis, que se amplía y mejora, y reforzando aspectos como el aprovechamiento, más que nunca, del mundo de Tolkien. Es un videojuego ideal para aquellos que sean aficionados a ‘El Señor de los Anillos’ pero también a los amantes de la aventura y la acción. Los primeros tráilers e imágenes de ‘Sombras de Mordor’ provocaron que algunos lo tildasen de «un ‘Assassins Creed’ ambientado en la Tierra Media». El lanzamiento del original demostró que es mucho más que eso y esta secuela no solo lo confirma, sino que sigue perfeccionando la fórmula.

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