La Fiscalía reclama que Juana Rivas indemnice a su exmarido por la fuga con sus hijos

Juana Rivas. / Afp

El Ministerio Público avala los cerca de 2.000 euros que reclama el padre para sufragar los gastos por trasladarse a Granada

CECILIA CUERDOSevilla

La huída de Juana Rivas para evitar la entrega a sus dos hijos a su padre, condenado por maltrato, empieza a pasarle factura. La Fiscalía, que en la otra causa abierta pide para la madre de Maracena (Granada) cinco años de cárcel por haberse escondido «a sabiendas de la obligación que pesaba sobre ella de restituirlos», avala en este pleito la petición de su expareja, Francesco Arcuri, de indemnizarle con cerca de 2.000 euros por el gasto que le ocasionó al tener que viajar desde Italia a España y permanecer aquí durante el tiempo de la fuga.

Aunque no tenía que comparecer o declarar en el Juzgado de Primera Instancia número 3 de Granada, Rivas asistió este miércoles a la vista celebrada para fijar los posibles daños y perjuicios causados a Arcuri durante su desaparición, tal y como señaló el instructor, que la obligó a devolver a los menores el pasado año. Allí intentó demostrar un cambio de actitud, en contraposición con el duro escrito de la Fiscalía que le reprochaba esa falta de aceptación de los mandatos judiciales, asegurando que aunque no comparte la cifra, «acatará» lo que dicte el juez.

Durante la vista, el Ministerio Público planteó de cara a una posible indemnización para el exmarido de Rivas que considera «suficientemente acreditados» el dinero empleado por el padre de los menores en viajes y estancia en Granada, así como la vuelta con los dos niños a Italia. Una cantidad que la defensa de Arcuri cifra en 1.912 euros que el padre tuvo que emplear para viajar a España de manera «forzada» ante la negativa de su ex esposa de entregarle a los pequeños, y que durante su estancia tuvo que comer y afrontar otros gastos que todavía está tratando de recopilar porque «de buena fe» no fue guardando los recibos.

A las puertas A preguntas de los periodistas, Juana Rivas dijo sentirse «tranquila y con fuerza» para «seguir luchando hasta el final y dar esperanza a otras mujeres y muchos niños». «La justicia es muy lenta pero sé que esto va a salir bien, no tiene otro camino», resaltó, indicando que aunque supiera como sabe ahora lo que vendría después no cambiaría su forma de actuar. Así, se definió como «una víctima que escapó en un momento en el que era la única alternativa que veía» a la violencia machista que estaba sufriendo en su casa.

Además de la indemnización a su expareja, la madre de Granada tiene varios frentes judiciales abiertos. En Cagliari (Italia) se dirime la custodia de sus hijos, de 3 y 11 años y que en la actualidad residen en el país trasalpino con su padre, y en España un juzgado de Granada acaba de abrir juicio oral contra ella por la sustracción de los menores durante el pasado mes de agosto, cuando huyó para no tener que entregárselos. Nada se sabe, sin embargo, de los trámites sobre la denuncia de violencia de género que Rivas presentó en Granada y que la justicia española remitió a la italiana al entender que era la autoridad competente por ser el país donde se habrían cometido los malos tratos.

En este sentido, la defensa de Juana Rivas sigue manteniendo que éste es el asunto principal que motiva su marcha con los niños desde Italia, por lo que no se pueden entender por separado. La propia Rivas insistió ayer al respecto que en esa causa penal «faltan secuencias de la realidad», dado que en ningún momento se menciona el motivo por el que ella huye y se mantiene en paradero desconocido durante un mes, y que «pasan muchas cosas que como madre no puedo entender». Así, «le duele» cada día separada de sus hijos «le duele», y reconoció que más que la petición de cárcel que realizan su expareja y la Fiscalía le preocupa la petición de inhabilitación especial para ejercer la patria potestad sobre los niños, ya que podría condicionar su futuro con ellos.

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