Iberdrola ve «coherente» el cierre y Endesa discrepa pero lo «asume»

Central nuclear de Garoña

Ambas eléctricas, propietarias de Garoña, mantenían posiciones opuestas respecto al futuro de la central

David Valera
DAVID VALERAMadrid

Las reacciones de Iberdrola y Endesa, las dos eléctricas que gestionan a través de Nucleonor la central de Garoña, a la decisón del Gobierno de cerrar definitivamente la central burgalesa han puesto de manifiesto la discrepancia entre ambas compañías sobre esta cuestión. Por un lado, Iberdrola, partidaria de no reabrir la central por los costes económicos que supondrían sus reformas, ha calificado de "coherente" la medida. sin embargo, Endesa ha recordado que presentó una serie de alegaciones para hacer viable Garoña que no fueron aceptadas.

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Precisamente, esta división entre las empresas propietarias de la central ha sido una de las razones esgrimidas por el ministro de Energía, Álvaro Nadal, para decidir el cierre efinitivo. Así, Iberdrola ha insistido en un comunicado que desde hace más de un año y medio abogaba por poner fin a la central al considerar que, "aun siendo segura desde el punto de vista técnico, su continuidad era económicamente inviable".

En este sentido, la eléctrica presidida por Ignacio Sánchez Galán, ha defefndido que el cierre de Garoña no afecta "ni a la seguridad del suministro eléctrico en España, dado que la instalación no está operativa desde hace cinco años, ni al precio de la luz que pagan los consumidores". Asimismo, se compromete a tomar las medidas necesarias para llevar a cabo el desmantelamiento de la central.

Por su parte, desde Endesa ha recordado que su posición durante todo este proceso ha sido siempre no desistir de la solicitud de renovación de la autorización y facilitar que el Gobierno "adoptara una decisión al respecto bajo condiciones que fuesen técnica y económicamente viables". En este punto, señalan que hicieron alegaciones para minimizar el impacto económico de las reformas, pero Iberdrola no aceptó.

"Caso único"

Ahora, la eléctrica "respeta y asume" la decisión del Gobierno y se ha comprometido a "colaborar lealmente en su cumplimiento". En cualquier caso, desde Endesa han querido desvincular esta medida del resto del parque nucelar. Resalta que afecta "única y exclusivamente" a Garoña, una instalación en la que concurren "circunstancias muy particulares" como llevar parada cinco años. "En ningún caso supone precedente o referencia alguna para la viabilidad técnica y económica del resto de las centrales nucleares españolas", ha explicado.

En este sentido, la compañía ha insistido en que la vida de las centrales nucleares debe ir más allá de los 40 años para "hacer posible el necesario proceso de transición energética hacia una economía plenamente descarbonizada".

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