El hombre más anciano del mundo es español

Marchena, con su hija María Antonia a la izquierda, salió a la puerta de su casa para recibir el afecto de sus vecinos. /JOSÉ VICENTE ARNELAS
Marchena, con su hija María Antonia a la izquierda, salió a la puerta de su casa para recibir el afecto de sus vecinos. / JOSÉ VICENTE ARNELAS

El extremeño Francisco Núñez, el abuelo del mundo, cumplió este jueves 113 años. Bienvenida, su pueblo, le nombró Hijo Predilecto y pondrá su nombre a una calle

J. LÓPEZ-LAGO

Marchena se echó al coleto un vaso de leche y unas magdalenas mientras observaba con serenidad el inusual trajín en su casa a la hora del desayuno. Era su 113 cumpleaños, pero le afectó poco. Al rato, ya vestido y con su bufanda anudada al cuello, se durmió sentado frente a la mesa camilla del saloncito. Durante la cabezada, su hija María Antonia, que tiene 82 años, empezó a recibir a los periodistas. Sin perder la sonrisa, la 'niña', portavoz y confidente del padre, decía sentirse «desbordada». Redactores, cámaras y fotógrafos llevan días invadiendo su casa por el cumpleaños de Marchena y su nombramiento, ayer coincidiendo con la efeméride, como 'Hijo Predilecto' de Bienvenida, un pueblo de Badajoz de 2.300 habitantes que tiene a una treintena de vecinos con más de noventa años.

Marchena es el apodo de Francisco Núñez Olivera y le viene por el cantaor, con el que guardaba cierta semejanza de mozuelo. La fama del longevo extremeño ha traspasado fronteras y hasta firma autógrafos para personas que le escriben desde América. Quieren tener un recuerdo de un personaje único. Francisco nació un 13 de diciembre de 1904 y ahora mismo no existe un hombre con más edad sobre la faz de la Tierra. El título le fue adjudicado en agosto cuando falleció un polaco que nació 454 días antes que este vecino de Bienvenida. De repente, gracias a esa inestable clasificación debido a la fragilidad de sus protagonistas, esta localidad agroganadera ha saltado a los titulares de decenas de publicaciones de todo el mundo.

Semejante publicidad quieren agradecerla desde el Ayuntamiento de Bienvenida, que solo una vez, en 1967, había concedido la distinción de Hijo Predilecto, entonces a título póstumo, a Manuel Mejías Rapela, matador de toros nacido en este pueblo en 1884 y conocido como el Papa Negro.

Marchena, como le conocen, luchó en la Guerra de Marruecos en 1926

Para hacernos una idea, Marchena no es plenamente consciente de su nuevo estatus, el de abuelo del mundo. Le cuesta hilar conversaciones y tampoco recuerda, por poner un ejemplo, que el martes contactaron con él los de la BBC. Ante la tarta de su 113 cumpleaños ni siquiera sabía su edad exacta. Pero algún runrún intuye cuando ayer le preguntaron por qué creía que había tanta gente alrededor y respondió: «Estoy loco de contento porque soy el más fuerte del mundo entero».

Según palabras de su hija, «no le duele nada ni tiene enfermedad ninguna. Toma pocos medicamentos y su tensión está perfecta. Este otoño ha estado algo dormilón, pero ahora parece que ha remontado».

Hay mucha gente que cuando leen sobre la larguísima vida de Marchena, que fue agricultor y soldado, se preguntan por qué reside en Extremadura el hombre más longevo del planeta. Así lo explican orgullosos tanto el alcalde, Antonio Carmona, como el cronista oficial de Bienvenida Javier Rodríguez Viñuelas, que ayer lo calificó en público como «excepcional embajador de España y Extremadura» al tiempo que advirtió de los lobbies extranjeros que tratan de colar en las listas de longevidad a sus compatriotas. «Un país que tenga a personas que vivan más de cien años es un país donde se vive bien, donde hay calidad de vida», señaló este arqueólogo, que califica de «privilegio» las últimas charlas coherentes que mantuvo con Marchena, en las que el anciano le revelaba cómo eran los carnavales de su infancia y otros detalles valiosísimos para un cronista oficial sobre la vida del pueblo.

Otros testimonios únicos que han salido de su boca tienen que ver con la Guerra con Marruecos, en la que Marchena prestó servicio desde 1926, además de batallar, años después, en la Guerra Civil. Por estas peripecias bélicas, es también el veterano de guerra vivo más anciano de España, superando a un soldado de la Guerra de Cuba recientemente fallecido. Sus andanzas por las trincheras explican la presencia en el homenaje de la Brigada Extremadura XI. También se sumó el presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, que departió con Marchena en el salón de su casa.

Para completar el cumpleaños tuvo lugar la presentación del libro 'Generaciones', obra del fotógrafo neoyorquino Charles Ragsdale, que ha recopilado 26 instantáneas con los rostros de personas centenarias junto a sus descendientes más jóvenes. Marchena tiene ahí un privilegiado hueco junto a su biznieto Hugo, de cinco años, uno de los quince que tiene, además de nueve nietos, y dos hermanos de 97 y 93 años.

El alcalde anunció que el viejo soldado, que enviudó hace 30 años, tendrá una calle con su nombre. Y recordó cuando solía ver a su ilustre paisano, ya centenario, tomando su cafelillo mañanero en el bar del pueblo. Ahora no sale de casa. Solo ayer hizo una excepción al aparecer en la puerta cuando ya daba el sol en la fachada para recibir el cariño y afecto de su pueblo y que los vecinos le cantaran el cumpleaños feliz.

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