Los errores más recurrentes de los conductores

Javier Gómez, de la Autoescuela San Pablo de Valladolid. / Rodrigo Ucero
CONSEJOS DE TRÁFICO: TERCERA PARTE

Aclaramos algunas normas y recomendaciones que representan las causas más comunes de accidentes y multas

Rebeca Alonso
REBECA ALONSO

Incluso los conductores más veteranos realizan algunas prácticas inadecuadas al volante, a veces por desconocimiento y otras por costumbre, prisa o comodidad. Se trata de acciones que causan una gran parte de los accidentes de tráfico y de las multas. Javier Gómez, de la Autoescuela San Pablo de Valladolid, las explica una a una y despeja todas las dudas.

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Utilizar indebidamente el claxon

El claxon es un elemento que se utiliza a diario en las carreteras tanto en ciudad como fuera, principalmente para recriminar el comportamiento de un conductor o para apremiarle si, por ejemplo, tarda más de la cuenta en reaccionar ante un semáforo en verde. Sin embargo, solamente está permitido en tres situaciones. «Para evitar un accidente, cuando se circula en situación de emergencia y para avisar a otro conductor de que le vamos a adelantar, y este último caso solo es válido para fuera de poblado. Y por supuesto eso de avisar a otros de la presencia de la policía con el claxon o con destellos también está prohibido», aclara Javier Gómez.

Paradas incorrectas

Muchas personas dudan de cómo se realiza una parada correctamente y se arriesgan así a la correspondiente multa. «Una parada dura un máximo de dos minutos y no se puede abandonar el vehículo. El conductor puede estar fuera del coche pero siempre cerca, por si hace falta retirarlo. Dejar el coche en doble fila no parado, sino aparcado, está mal», remarca Javier Gómez.

Acelerar ante un semáforo en ámbar

Javier Gómez recomienda tratar de frenar siempre ante un semáforo en ámbar y no acelerar, porque «si te da tiempo a acelerar te da tiempo a frenar». Pero eso sí, la frenada se tiene que dar en condiciones de seguridad. «Si ves que el coche de detrás va muy pegado o que te vas a quedar bloqueando el paso de peatones, por ejemplo, es mejor acelerar, pero siempre que se pueda hay que frenar», aclara.

Circular por el carril izquierdo permanentemente

Fuera de ciudad, en las carreteras, es muy común ver a conductores que no abandonan el carril izquierdo. «El carril izquierdo es para adelantar, pero cuando terminamos hay que volver al derecho. Eso sí, en ciudad sí que se puede permanecer en el izquierdo, ya que podemos escoge el carril que más nos convenga», diferencia Javier Gómez.

No revisar la presión de los neumáticos

Javier Gómez advierte que la principal causa de accidente por fallo mecánico es la relacionada con el estado de los neumáticos. «La presión de las ruedas es lo primero que debemos comprobar, sobre todo si hace tiempo que no lo hacemos o si vamos a realizar un viaje largo», sentencia. Además, aconseja revisar la presión una vez al mes como mínimo y hacerlo siempre en frío, es decir, que el coche no lleve mucho tiempo circulando o, de lo contrario, dejarlo parado media hora.

Circular con ruedas con el dibujo desgastado

Otro aspecto importante de los neumáticos el relieve de su dibujo. «En el caso de los coches debe tener al menos 1,6 milímetros de profundidad», recalca Javier Gómez. Además,ofrece un truco muy sencillo para comprobarlo: «Podemos utilizar el canto de la moneda de un euro para hacer la prueba».

No señalizar

«Los intermitentes son gratis», bromea Javier Gómez para dejar clara la importancia de indicar a los demás nuestras maniobras de cara a evitar accidentes.

Agarrar el volante de forma incorrecta

Javier Gómez indica que lo ideal es marcar con nuestras manos en el volante las dos menos diez o las tres menos cuarto. «No todo el mundo lo agarra así. Por ejemplo he tenido alumnos de Estados Unidos que lo cogen desde abajo porque así les enseñan en su país. Pero hay que sujetarlo correctamente para que nos permita tener maniobrabilidad, hacer un giro y seguir girando si es preciso», argumenta.

Actuar incorrectamente en puntos conflictivos

En todas las ciudades existen determinadas zonas donde, bien por mala señalización o por la complicación del tráfico, los conductores actúan mal o tienen dudas. Así por ejemplo, en Valladolid , Javier Gómez recomienda tener especial precaución en:

Cruce de la Bajada de la libertad con Echegaray. «Desde los dos carriles se puede girar a la derecha a la calle Echegaray y en esa calle solo hay uno. Es un embudo, hay una mala señalización. Solo se debería poder girar a la derecha desde un carril. Por eso hay que tener mucho cuidado», explica Javier Gómez.

Glorieta de Daniel del Olmo con Vázquez de Menchaca en el polígono de Argales. «No es exactamente una glorietas al uso, son plazas de circulación giratoria en la que tienes que ceder el paso en la mitad. Hay gente que se confía pensando que está dentro de una glorieta y tiene preferencia», advierte Javier Gómez, a la vez que incide en que se debe acceder a esa plaza de circulación giratoria desde el carril izquierdo. Además, recuerda otros problemas que surgen en el polígono como que la gente suele ir demasiado deprisa o que «se aparca ocupando un carril porque falta aparcamiento y de repente dos carriles pasan a ser uno».

Rotonda de San Agustín. «El problema es que la gente es impaciente e intenta meterse por donde sea», alerta Javier Gómez, y recuerda que debemos respetar los carriles existentes, no crear otro más de forma artificial para que quepan más coches, algo que ocurre a veces al girar en puntos así. «Si vemos que hay atasco y que al intentar acceder se va a poner el semáforo en rojo y te vas a quedar bloqueando el cruce hay que parar del semáforo. Es algo en lo que suele fallar los chavales a la hora de examinarse», reconoce, al tiempo que sugiere como solución que se aumente el número de carriles o realizar un cruce a diferente nivel.

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