El Norte de Castilla

El Defensor del Pueblo quiere radiografiar los colegios españoles

Una madre lleva a sus hijos al colegio en Valencia
Una madre lleva a sus hijos al colegio en Valencia / R. C.
  • Publica una encuesta en su web para que los progenitores valoren aspectos de los centros escolares, como las becas, los libros de texto o los comedores

El Defensor del Pueblo quiere saber cuál es el grado de satisfacción de los padres y de las madres con los colegios de sus pequeños en un inicio escolar convulso, con la incógnita de si las reválidas de la Lomce (incluso el desarrollo de la propia ley) se va a realizar este año. Para radiografiar los centros educativas, la oficina de Soledad Becerril ha colocado una encuesta en su web donde pregunta por las instalaciones de los centros, los apoyos para alumnos con necesidades especiales, la obtención de plazas en el centro elegido, la concesión de becas, los programas de préstamo o reutilización de libros de texto, y los servicios de comedor y transporte.

Además, la institución ha mostrado interés por la supervisión que reciben los alumnos, las relaciones de madres y padres con los profesores para conocer la evolución de los alumnos. También consulta sobre la carga de deberes de los estudiantes, justo cuando la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos, la organización mayoritaria en los centros públicos, ha pedido a los padres que sus hijos no hagan deberes los fines de semana ante el exceso de tareas escolares. Otro de los puntos de consulta es la convivencia en las aulas.

La garantía del derecho a la educación es una de las funciones primordiales del Defensor del Pueblo, que en el inicio del curso escolar reclamó, un año más, “la necesidad de lograr un amplio acuerdo sobre las características básicas y estructurales del sistema educativo”. “Los cambios educativos se implantan progresivamente a lo largo de varios años y exigen esfuerzos considerables. La adaptación y formación del profesorado, la adecuación de las instalaciones, la renovación de los materiales didácticos y pedagógicos, la puesta en marcha de los nuevos procesos de formación y aprendizaje y los recursos económicos que todo ello conlleva, son razones suficientes para afirmar que esa estabilidad es altamente deseable”, incidió el Defensor del Pueblo. También lo es, añadió, porque los resultados de un sistema educativo no pueden evaluarse hasta que transcurre un tiempo desde su implantación.