Detenido tras matar a su madre a cuchilladas y herir a su padrastro en su casa de Valencia

Dos operarios del retén fúnebre sacan de la vivienda el cadáver de la madre./ Toni Blasco
Dos operarios del retén fúnebre sacan de la vivienda el cadáver de la madre. / Toni Blasco

El parricida, de 25 años, llamó a su hermano para confesarle el crimen y esperó a la policía en la puerta de su vivienda

TONI BLASCO / JAVIER MARTÍNEZValencia

Un joven de 25 años, Iván R. C., mató esta madrugada a su madre a cuchilladas e hirió a su padrastro, Juan José C. S., de 54 años, en una vivienda de la calle Gavarda en la pedanía valenciana de Benimàmet.

El crimen tuvo lugar sobre la una de la madrugada. El joven cogió un cuchillo de grandes dimensiones de la cocina y se dirigió al dormitorio, donde se encontraba su madre con su compañero sentimental, para apuñalar a las dos personas. Iván asestó dos cuchilladas a su madre, una de ellas en el pulmón, y Mari Carmen C. R., de 50 años, cayó al suelo herida de muerte.

A continuación, el joven apuñaló por la espalda al novio de su madre e intentó degollarlo. El hombre sufrió un corte profundo en el cuello. Tras la agresión, Juan José se taponó la herida, lo que probablemente le salvó la vida. Tras el doble acuchillamiento, el parricida deambuló por la vivienda y se hizo dos cortes con el cuchillo en el cuello. También subió hasta el quinto piso del edificio e intentó abrir la puerta de la terraza con la intención de arrojarse al vacío. Una vecina de la finca se asomó a la escalera tras escuchar ruidos y vio a Iván con la ropa ensangrentada. El agresor llamó por teléfono a su hermano, Héctor R. C., de 29 años, que se encontraba trabajando en un establecimiento de hostelería de un centro comercial de Paterna, para confesarle que había acuchillado a su madre y al novio de esta.

Tras recibir el aviso, dos patrullas del retén del Molí de la Octava Unidad de la Policía Local de Valencia se trasladaron con urgencia al lugar. Cuando llegaron los policías, Iván y su hermano estaban sentados en el suelo en la puerta del patio del edificio. «Me tenía que haber ido con ella», dijo el agresor. De inmediato, los policías locales lo detuvieron y lo introdujeron en un coche patrulla provisto de mampara de seguridad. Cuando los agentes entraron en la vivienda, Juan José estaba sentado en el sofá del comedor mientras se taponaba la herida con un pañuelo de papel, y Mari Carmen se encontraba tendida en el suelo del dormitorio sobre un charco de sangre. Pocos minutos después, la calle Gavarda se llenó de coches patrulla y agentes de la Policía Nacional que comenzaban las primeras labores de investigación.

Hasta el lugar también se desplazaron con urgencia dos ambulancias, una del SAMU y otra de Soporte Vital Básico (SVB). El médico del SAMU certificó la muerte de la mujer, y Juan José fue trasladado al Hospital La Fe, donde fue intervenido de urgencia por las graves heridas que presentaba. Un equipo médico del hospital que había sido avisado previamente esperaba al herido para realizarle una transfusión de sangre antes de operarlo.

El agresor también fue trasladado por una patrulla de la Policía Local al hospital para que recibiera atención médica. Su estado no reviste gravedad vital y sangraba levemente ya que la herida no era profunda. El juez de guardia ordenó el levantamiento del cadáver a las cuatro menos cuarto de la madrugada, y seguidamente, empleados del retén fúnebre trasladaron el cuerpo al Instituto de Medicina Legal para practicarle la autopsia. La policía halló en el domicilio el arma homicida, y agentes de la Policía Científica realizaron una minuciosa inspección en la casa. El Grupo de Homicidios de la Policía Nacional se hizo cargo de las investigaciones. Según los vecinos, Mari Carmen discutía con frecuencia con su hijo por motivos que no han trascendido.

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