Condenan a cinco años de cárcel al cura de Córdoba que abusó de una monaguilla

Una calle de Córdoba.
Una calle de Córdoba. / Salas (Efe)

Pese al procesamiento judicial, el Obispado mantuvo al cura pederasta y se limitó a cambiarlo de municipio

CECICLIA CUERDOSevilla

La Audiencia provincial de Córdoba considera probados los abusos sexuales cometidos sobre una menor por el sacerdote I. M. V. durante su magisterio en Villanueva del Duque, y lo condena a cinco años y un día de cárcel. Durante toda la vista oral, celebrada a puerta cerrada, el sacerdote mantuvo su inocencia y llegó a proclamar incluso que no sabía por qué el caso había llegado tan lejos. Una confianza que también mantenía el Obispado de Córdoba, que tras conocerse la denuncia de los padres y pese al auto de procesamiento, optó por mantenerle en ejercicio, limitándose a trasladarlo de municipio.

La condena fijada por la Sección Segunda es levemente inferior a lo solicitado por la Fiscalía, que reclamaba seis años de cárcel y otros diez años de alejamiento por un delito de abuso sexual continuado, según fuentes judiciales. El caso de pederastia saltó a la luz en 2015, cuando unos padres denunciaron ante la Guardia Civil que el párroco, que llevaba apenas tres años en Villanueva del Duque, había abusado de su hija de 10 años cuando ésta ayudaba en las labores de la iglesia como monaguilla.

Según expuso en su escrito de acusación el fiscal, el sacerdote habría aprovechado la buena relación que entabló con la familia de la menor para cometer los abusos. Así, gracias a esa cercanía, llegó a comer en casa de los padres de la menor y a pasar cierto tiempo en su compañía y en la de sus hijas. Con esa misma relación de confianza, la pequeña se quedaba a solas con el condenado en la sacristía, e incluso llegó a acompañarlo en alguna ocasión en su vehículo particular.

Fue en esos momentos, denunciaron los padres, que el hombre aprovechó su posición de superioridad y amistad para realizar diversos tocamientos «con la intención de satisfacer su deseo sexual». Unos hechos negados en todo momento por el párroco, que solicitaba su libre absolución. Su defensa ya ha anunciado que presentará recurso de casación en el Tribunal Supremo contra el fallo, ya que «considera que no son ciertos los hechos denunciados».

Pese al escándalo generado en la localidad y en otras cercanas, dado que I. M. V ejercía su labor en otros dos municipios cordobeses, el Obispado de Córdoba no apartó al sacerdote, que siguió ejerciendo como tal en otra parroquia. En un comunicado tras conocer la sentencia, el obispo ha subrayado la colaboración de la Iglesia de Córdoba con la «justicia civil» desde que se produjo la detención del cura, subrayando que está «dispuesto a seguir haciéndolo, respetando la decisión de los tribunales y acatando la sentencia, cuando ésta sea firme". Así, insiste en que se cumplirá «escrupulosamente el procedimiento previsto para estos casos por la disciplina canónica, protegiendo en todo momento a las posibles víctimas».

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