La comunidad gitana detecta un aumento de la discriminación a jóvenes y mujeres

La bandera gitana, durante un acto institucional.
La bandera gitana, durante un acto institucional. / EFE

Destacan los ataques en las redes sociales y las vejaciones en la búsqueda de empleo y vivienda y en los locales comerciales y de ocio

ALFONSO TORICESMadrid

La comunidad gitana detectó el año pasado un aumento de los casos de discriminación a sus miembros por el puro hecho de pertener a esta etnia, vejaciones y ataques en la vida cotidiana que afectan de manera especial a los jóvenes y a las mujeres, además observar un "antigitanismo" creciente en las redes sociales.

El informe anual de la Fundación Secretaria Gitano señala que en 2016 investigaron 202 casos de discriminación a miembros del colectivo, un 31% más que el año anterior, y que tuvieron 114 asuntos de vejación general y 88 víctimas individuales, lo que también implicó una subida de afectados del 16%.

El perfil mayoritario de la víctima es un menor de 45 años (en el 80% de las ocasiones), de extración social media o baja, y con una presencia muy alta de mujeres sobre todo en lo que son discriminaciones directas e individuales.

El análisis, que este año llegó a su decimotercera edición, está considerado un termómetro fiable del problema, pero también solo como la punta del iceberg, pues los propios autores lamentan que la inmensa mayoría de las discriminaciones cotidianas no son denunciadas por los afectados.

Las razones son múltiples, pero destacan que muchos ven las vejaciones como algo normal, otros temen represalias y desconocen sus derechos, y una gran cantidad tiene falta de confianza en la respuesta de las instituciones, que además creen que no ponen los medios necesarios para alentar a que la víctima dé el paso.

Los medios de comunicación

El ámbito en el que se registra el mayor número de denuncias, un tercio, es en el de los medios de comunicación -por incluir el termino gitano en sus crónicas sin que sea relevante para la información, pero sí estigmatizante- y las redes sociales. Consideran que en este último canal el antigitanismo y el discurso del odio "campa a sus anchas", por la baja persecución oficial y por la dificultad de exigir responsabilidades en los casos de animato.

Los otros dos ámbitos de vejaciones mayoritarios son el empleo, con un 21%, y el del acceso a bienes y servicios, un 15%. En estas dos áreas no solo hay muchas denuncias sino que se han duplicado en el último año. El empleo, como el área de vivienda, tiene como principales víctimas a los jóvenes, a los que en ocasiones se les niega un contrato o se les vetan las funciones de atención al público por su pertencia a una etnia. Por igual motivo acumulan rechazos como inquilinos en pisos o locales para negocios.

En lo referente a la adquisición de bienes y servicios, también son víctimas los más jóvenes, con casos de prohibición de entrada en locales de ocio, pero sobre todo las perjudicadas son las mujeres. El informe denuncia que las gitanas que acuden a tiendas, centros comerciales y supermercados son en muchas ocasiones acosadas por los guardias de seguridad y otros empleados con persecuciones, cacheos y registros. Indican, además, que se trata de una doble discriminación, pues esa situación no la viven los hombres gitanos.

El presidente de la fundación, Isidro Rodríguez, reclamó al Gobierno y a los partidos políticos la aprobación de una ley integral de igualdad de trato y no discriminación que permita la persecución efectiva de los casos de vejaciones y vetos en la vida cotidiana, que hoy en día se suelen quedar en nada salvo que tengan una relevancia penal por ser delitos.

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