«En España se puede contar la física de forma más interesante»

Edgar Roldán, junto a la fórmula de la flecha del tiempo./Archivo
Edgar Roldán, junto a la fórmula de la flecha del tiempo. / Archivo
Edgar Roldán, físico

La Sociedad Europea de Física ha reconocido la trayectoria profesional del donostiarra en el campo de la termodinámica

AMALIA IBARGUTXISan Sebastián

El físico donostiarra Edgar Roldán desarrolla su labor como investigador en la ciudad alemana de Dresden, donde trabaja en el Max Planck Institute for the Physics of Complex Systems. Es especialista en física estadística y termodinámica, campo al que dedica su trabajo y que le ha valido el reconocimiento por parte de la academia: ha ganado el Early Career Prize de la European Physical Society, que cada año reconoce la carrera de dos jóvenes científicos en Europa.

-Su labor como investigador se mueve dentro del campo de la física estadística y la termodinámica. Su trabajo, en el día a día, ¿en qué consiste?

-La termodinámica trata de explicar cómo se transforma la energía en la naturaleza. Hemos estado trabajando en la termodinámica estocástica, que explica la transformación energética en nanomáquinas, que básicamente son máquinas del tamaño de un virus. En máquinas de escala tan pequeña las leyes de la termodinámica cambian. Hemos diseñado la primera version 'nano' de la máquina de Carnot, que es la base de la termodinámica y además hemos estudiado cómo este tipo de nanomáquinas se pueden diseñar en el laboratorio. Nuestro trabajo está inspirando nuevos diseños de nanomotores térmicos que utilizan como combustible, por ejemplo, bacterias.

-También ha trabajado en la flecha del tiempo.

-A escalas pequeñas, la flecha del tiempo es algo un poco borroso. Imagina un vaso de cristal cayendo al suelo y rompiéndose en mil pedazos. Imagina ahora el proceso al revés, como si rebobinases una cinta de vídeo, y vieses cómo los trozos se regeneran para formar el vaso original. Entonces pensarás «esto no me lo creo, es una película mostrada hacia atrás en el tiempo». La mayoría de los procesos físicos se denominan irreversibles por esta razón. Es posible observar el proceso (película del vaso cayendo al suelo), pero no el proceso hacia atrás en el tiempo (película rebobinada). Hay una propiedad física que 'mide' cuán irreversible es un proceso, y esta propiedad es la cantidad de energía que se disipa. Por ejemplo, cuando el vaso se rompe, hay mucha energía que se disipa en forma de calor. Nuestra investigación trata de entender la naturaleza del calor y de la irreversibilidad temporal. Encontramos una fórmula que es universal, es decir, explica la relación entre el calor y el tiempo; desde motores biológicos, hasta sistemas nanoelectrónicos.

-¿Son compatibles el método científico y la intuición? Einstein dijo que la única cosa realmente valiosa es la intuición.

-En efecto. Creo que la intuición sirve de guía, que es una herramienta más a la hora de hacer ciencia. Obviamente, nos movemos en torno a los datos, las teorías y lo que podemos o no podemos demostrar, pero no son incompatibles. La intuición es una llave maestra.

-¿Cree que es importante, para que la ciencia sea diversa, que las personas que hagan ciencia también lo sean?

-Sí. Cada uno hace una aportación personal a su trabajo, modelándolo. Creo que hombres y mujeres tenemos perfiles diferentes que hay que aprovechar y combinar. Ellas son más constantes y creativas, a mi parecer. También creo que es importante desarrollar un estilo de trabajo, tener una marca propia y crear avances que vayan en todas esas direcciones, hacia un público amplio.

-¿Todo es física?

-Hoy en día, con los avances científicos que se están dando, va ganando terreno. Está en la predicción del tiempo, cada vez más exacta y compleja, en las centrales energéticas y en los coches eléctricos, por ejemplo.

-¿Existe una buena comunicación entre los diferentes grupos de investigadores?

-Nuestro trabajo en la máquina de Carnot ha servido para crear líneas de investigación en otros laboratorios, que es para lo que debería hacerse toda la ciencia. Para inspirar a otros, para abrir caminos. Las investigaciones son mensajes que deben moverse, retroalimentarse entre sí. Pero siendo sincero, creo que la comunicación es insuficiente. La colaboración entre todos los campos científico-tecnológicos debería ser mayor.

-¿Opina que el método para enseñar ciencias es fallido? ¿Es ese el motivo del desinterés de los estudiantes hacia las materias de científico-tecnológicas?

-Sí. Creo que realmente falla. El cuerpo docente no acierta con la metodología ni con la perspectiva. Hay que enseñar ciencia actual para enganchar a la gente joven. Los científicos clásicos están bien, pero hay más. Se puede contar la física de forma más interesante. Hay países en los que los científicos migran para adquirir formación internacional y luego vuelven en calidad de docentes. La enseñanza es un oficio valorado, donde trasmiten conocimiento los profesionales de cada especialidad. En España no solo esto no ocurre, sino que pasa lo contrario. Se focaliza en la teoría clásica, cosa que creo que es algo obsoleto si se limita a ello. Creo que esto pasa porque no se le da importancia a la enseñanza.

«La intuición sirve de guía, es una herramienta más para hacer ciencia, una llave maestra»

«Mis logros científicos son más valorados en el extranjero, allí sí puedo trabajar de investigador»

-¿Cómo supo que quería dedicarse a la investigación? ¿Qué fue lo más difícil de aprender?

-No tenía una vocación clara, pero me pareció que podría hacer cosas estudiando la rama científica. Luego vi que era un campo que me permitiría descubrir muchas cosas y me enganchó. Además, creo que si hay algo que no entiendes, es probable que se esconda algo interesante detrás. Lo más difícil me pareció el método de aprendizaje porque al principio no lo entendía y esto me llevó a que no me gustara la termodinámica, que es a lo que me dedico ahora. No conseguía entender la teoría, y eso me motivó. Me gustan las cosas difíciles de entender.

-El secreto para hacer un descubrimiento, comprobar una teoría o descartarla, es hacer las preguntas adecuadas, ¿no?

-Efectivamente, las preguntas son la clave. Y seguir formulándolas. Las respuestas a veces funcionan, y otras no. Lo importante es ir abriendo caminos. Puede ser que algo que no te dé respuestas como investigador se las de a otro con su trabajo. La pregunta y la respuesta son igual de importantes.

-Ha intentado volver de Alemania varias veces, sin éxito, por falta de oportunidades laborales. ¿Cuáles son sus retos más inmediatos?

-En estos momentos veo que mis logros científicos están siendo más valorados fuera de mi país. Prueba de ello es la cantidad de oportunidades que estoy teniendo para desarrollar mi carrera fuera de España. Me gustaría continuar con mis investigaciones. Es algo que disfruto y estoy viendo que mi equipo de colaboradores está en un estado de motivación máxima. También me gustaría poder aplicar mis últimos resultados del estudio de obtención de bioenergía o a la fabricación de nanorobots que operen cerca de la eficiencia de Carnot. También me gustaría ayudar a jóvenes científicos a tener las oportunidades que merecen para así poder trabajar en temas de investigación y que desarrollen su futuro de forma independiente.

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