Francis Mojica
Francis Mojica / UA

Francis Mojica, un español en las quinielas del Nobel

  • Descubrió las secuencias CRISPR, la base de un nuevo sistema de edición genética que ha revolucionado la biología molecular en los últimos años

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Por primera vez en muchos años, un científico español está en las quinielas para recibir un premio Nobel. El investigador de la Universidad de Alicante (UA) Francisco Juan Martínez Mojica, descubridor y autor de los primeros trabajos sobre las secuencias CRISPR, la base de un nuevo sistema de edición genética que ha revolucionado la biología molecular, podría recibir un galardón en la disciplina de Medicina o en la de Química. Este año ya solo opta a este último, que se concede el miércoles. Él mismo no tiene muchas esperanzas, aunque agradece el reconocimiento.

«Que se te reconozca es un gustazo», reconoce Mojica. Sin embargo, teme que si no se lo dan, la gente lo entienda como un fracaso. En realidad, hay antecedentes para todos los gustos. Gente con trabajos de una relevancia similar a la de Mojica que han recibido el Nobel, y también otros que no.

Mojica fue el descubridor (en los años 90) y el que puso nombre (en el 2000) a las secuencias CRISPR. Pequeños grupos de genes que actúan como una especie de sistema inmunitario que algunas bacterias utilizan en su lucha contra los virus. Hace unos pocos años, Jennifer Doudna y Emnmanuelle Charpentier se dieron cuenta de que podían usarlas para fabricar un bisturí genético con el que editar el ADN de forma barata, rápida e increiblemente precisa. Lo llamaron CRISPR-Cas9. Aunque mostraron su poder en 2012, en 2015 la revista 'Science' la calificó de 'invento del año'. Aunque todavía está en sus primeros pasos, pocos dudan de que su relevancia merecerá un Premio Nobel más pronto que tarde.

«Los héroes de CRISPR»

El trabajo de Mojica pasó relativamente desapercibido para el público general durante muchos años. Incluso después de que quedase claro el poder de CRISPR-Cas9 como editor genético. Doudna y Charpentier recibieron el Premio Príncesa de Asturias por CRISPR-Cas9 y pocos se acordaron del que descubrió y describió las bases en las que se asienta. Ahora, cuando un Premio Nobel gravita sobre ellas –o sobre otros científicos que compiten por lograr la patente de la tecnología– han empezado las llamadas a su despacho de la Universidad de Alicante.

Gracias a un artículo en la revista 'Cell' sobre «los héroes de CRISPR» en el que reconocían a Mojica su gran contribución a que la tecnología de edición genética diese un salto de gigante, el mundo descubrió su papel. «A mi mismo me convenció de mi propia historia», reconoce Mojica. Al principio, contactó con el autor del artículo para decirle que «se había pasado dos pueblos». Lo cierto es que sin el trabajo del científico español, puede que CRISPR-Cas9 todavía no existiese.

A Mojica le gusta recalcar que el suyo es un ejemplo perfecto de la importancia de la ciencia básica. De la investigación por el puro conocimiento, sin una aplicación práctica en mente. CRISPR apareció en unos minúsculos organismos unicelulares que habitan unas salinas en Santa Pola y, unas décadas después, han revolucionado decenas de campos científicos. «Cuando voy a dar una charla a algún sitio, veo que le interesa a gente que no tiene nada que ver con mi campo. A gente que esudia plantas, o fisiología, o cáncer», recalca el investigafor. «Y están todos muy agradecidos».

El miércoles es su cumpleaños, y el segundo día de esta semana en que puede sorprenderle una llamada anunciando que ha recibido un Premio Nobel. Él cree que no llegará y no le preocupa. «Los verdaderos regalos son otras cosas». El reconocimiento a su trabajo, en todo caso, ya lo tiene.