El Norte de Castilla

Un nuevo hueso sintético estimula la regeneración ósea en animales

Detalles del hueso sintético.
Detalles del hueso sintético. / Science Translational Medicine
  • El hallazgo abre la posibilidad de que se realicen implantes y prótesis más baratas para tratar una serie de enfermedades óseas, dentales y cirugía plástica

Un hueso sintético compuesto por un biomaterial maleable a la vez que resistente y fabricado con una impresora 3D estimula la regeneración ósea natural en animales de laboratorio, según un estudio publicado el miércoles. El hallazgo abre la posibilidad de que se realicen implantes y prótesis más baratas para tratar una serie de enfermedades óseas, dentales y cirugía plástica, señala la investigación publicada en la revista estadounidense Science Translational Medicine.

Los investigadores lograron reparar exitosamente una herida en la columna vertebral de ratas al favorecer la fusión de las vértebras y una malformación de cráneo en un mono, cuya lesión se cerró en cuatro semanas sin ningún signo de infección o de efectos secundarios. A diferencia de otros injertos óseos sintéticos, este nuevo material es, a la vez, elástico y muy sólido. También puede ser recortado fácilmente y es capaz de regenerar los tejidos óseos naturales sin tener que aplicar sustancias que promuevan el crecimiento del hueso, aseguraron los investigadores.

"Este trabajo representa lo que podría ser el próximo avance en ortopedia, cirugía cráneo-facial y pediatría cuando se trata de reparar y regenerar los huesos", estima Ramille Shah, profesora adjunta de ciencia de materiales y de cirugía en la universidad de Northwestern (Illinois), que dirigió el estudio.

El equipo de estudio descubrió una fórmula de tinta para impresoras 3D permitiendo usarla como material de hidroxiapatita, el principal componente mineral de los tejidos óseos que representa hasta 98% de la concentración total. El porcentaje restante es constituido por un polímero, un plástico -que es biocompatible y biodegradable, precisa Shah. Una vez implantado en los animales de laboratorio, este nuevo hueso sintético se funde rápidamente con los tejidos que lo rodean y regenera el hueso natural.

Las primeras aplicaciones clínicas podrían ser posibles en cinco años, esperan los investigadores, subrayando que la mayor parte de los materiales usados ya fueron individualmente aprobados por las autoridades estadounidenses para aplicaciones médicas.