El cambio climático incrementa el grado alcohólico de los vinos de Castilla-La Mancha

Viñedo de Castilla La-Mancha./D.O. La Mancha
Viñedo de Castilla La-Mancha. / D.O. La Mancha

Los caldos castellano-manchegos han pasado de 12 a 14 grados en los últimos años

J.V. MUÑOZ-LACUNAToledo

Los efectos del cambio climático ya son visibles también en los vinos que se cosechan en cada vendimia. En Castilla-La Mancha, primera región productora de vino de España al concentrar la mitad de la producción nacional, la Oficina del Cambio Climático de esta comunidad ha detectado que la graduación de algunos vinos ha aumentado pasando de 12 ó 12,5 grados a 14 y 14,5 grados, lo que puede frenar la comercialización de estos caldos.

«El cambio climático ha venido para quedarse y hay que saber vivir en estas nuevas condiciones, cultivo a cultivo», afirma Alfonso Rodríguez Torres, técnico de esta oficina que la Consejería de Agricultura y Medio Ambiente de Castilla-La Mancha abrió hace once años para estudiar las consecuencias de este problema y proponer soluciones.

«Los agricultores deberán adoptar sus cultivos al cambio climático y elegir variedades que se adaptan bien porque en los últimos 40 años la temperatura media en esta región ha subido 1,4 grados y esto afecta a la maduración de la uva», subraya Alfonso Rodríguez, que llama la atención sobre el aumento de las temperaturas nocturnas «porque la vid necesita temperaturas frescas por la noche para tener una buena maduración y, si hace más calor, la uva madura antes, el proceso de descomposición se acelera y aumenta el grado alcohólico».

Las excesivas temperaturas y sus efectos en la vid de esta comunidad ya se notaron en la campaña de la vendimia de 2017: ésta se adelantó unos 20 días y obligó a iniciar la recogida de la uva en pleno mes de agosto siendo la producción final de 20 millones de hectolitros de vino y mosto.

 

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